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La responsabilidad de ser maestro

Felicidad Villegas Mamani

¿Qué responsabilidad tiene el ser maestro/a en educación regular? Interrogante que considero que muchos de los que trabajan con niños y adolescentes se han planteado en algún momento de su carrera.
Para empezar, el ser maestro engloba distintos significados, entre ellos el de saber investigar. Un maestro debe ser investigador, ya que no puede limitarse a los conocimientos que se tiene, debido a que, con el avance del tiempo, van quedando en la obsolescencia. Así también, está el papel de orientar, guiar, FORMAR y transmitir conocimientos.
En ese marco, las responsabilidades que tienen los maestros son variadas: Primeramente, son responsables de impartir los contenidos, evaluar el aprendizaje de los estudiantes. Por otro lado, son responsables de ayudar a sus estudiantes a desarrollar habilidades sociales y emocionales. Asimismo, son responsables de su propio desarrollo profesional, de mantenerse actualizados en cuanto a los últimos avances educativos. Y ser un ejemplo positivo para sus estudiantes.
Es posible que algunos maestros hayan observado que, por la rutina del trabajo y el rápido avance de contenidos, uno olvida que está trabajando con estudiantes en proceso de formación, a quienes se debe ayudar a desarrollar su potencial para una formación íntegra. El proceso formativo es de arduo trabajo, pues los maestros deben formar a los estudiantes “PARA LA VIDA”. Los conocimientos, el ejemplo de persona que dan a los estudiantes y las reflexiones que hacen, son elementales para formar estudiantes autónomos, con capacidad de desenvolverse asertivamente en la vida y convertirse en ciudadanos responsables y productivos. Es por ello que, el trabajo del maestro no sólo se limita al avance de contenidos, sino a la formación del ser y al enriquecimiento del espíritu personal, que permita una convivencia armoniosa con la sociedad y la madre tierra.
Sin duda, la responsabilidad de ser maestro es una de las más importantes y nobles que existen; no obstante, los padres de familia y la sociedad hacen una percepción superficial sobre su trabajo. Esta percepción se resume en establecer cuántos contenidos ha avanzado el maestro en el día, en el mes, en el trimestre. Y si no avanzó “muchos” contenidos, entonces no está trabajando. Lo que provoca que el maestro se concentre mayoritariamente en el avance de contenidos y a cumplir con los objetivos programados en su plan anual, dejando sus otras responsabilidades en segundo plano.
Sin embargo, es primordial que los maestros cumplan con su responsabilidad de preparar a los estudiantes para el futuro, un futuro que es cada vez es más complejo y cambiante. No pueden olvidar que tienen en sus manos la responsabilidad de formar a futuros ciudadanos responsables, que piensen por sí mismos, que participen activamente en la sociedad y trabajen por un mundo mejor; por tanto, deben enseñar a los estudiantes valores como la justicia, la igualdad y la solidaridad
Por todo esto, en mi opinión, el “ser maestro” implica una responsabilidad enorme que conlleva una gran carga ética y moral, pero también es una profesión muy gratificante, ya que no sólo enseñan contenidos, sino que tienen la oportunidad de formar personas íntegras, que aporten positivamente a la sociedad. No se debe olvidar que la responsabilidad del maestro también es social, puesto que los maestros tienen la oportunidad de marcar una diferencia en el mundo y de ayudar a las futuras generaciones a construir un futuro mejor.

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