Luego de semanas de tensión y bloqueos en las puertas de la planta de Palmasola, el sector cisternero y YPFB alcanzaron finalmente un acuerdo. La estatal petrolera se comprometió a completar la descarga de los camiones varados en un plazo máximo de cinco días, destrabando así el suministro logístico de combustible.
El cerco logístico en Palmasola empieza a ceder. Sergio Kosky, representante de los cisterneros del Oriente, anunció el ingreso de las primeras 300 unidades de un convoy de 700 que lleva casi un mes varado. El objetivo es liberar gradualmente los más de 20 millones de litros de carburante retenidos para normalizar el suministro.
A pesar de existir un acta firmada para el despacho de 40 cisternas diarias, YPFB mantiene bajo ‘silencio oficial’ el bloqueo en la descarga de combustible en Palmasola, según denunció el dirigente Kosky.
Ayer, el presidente de YPFB, Yussef Akly, afirmó que son 300 las cisternas —y no 700— de las cuales la mitad contienen diésel. El ejecutivo argumentó que la diferencia con la anterior gestión es que solo se contaba con una capacidad de abastecimiento para un día, cuando en la actualidad la autonomía es de nueve días.
“Dentro de eso estamos reorganizando todo el sistema logístico, plantas, buques entrega, cisterna y todo eso y se amplió la capacidad (…), estamos reconfigurando ese sistema para poder recibir mayores volúmenes a los que ya tenemos inclusive en stock y eso es lo que estamos haciendo en esta reconfiguración”, señaló Akly.
Detalló que con el nuevo sistema se puede evidenciar “al minuto” cuántas cisternas hay en las diferentes zonas del país con GPS, monitoreo al vivo. “De manera transparente se lo vamos a compartir para que ustedes vean de que en este momento son 300 cisternas”, dijo el presidente de YPFB en conferencia de prensa, el viernes.
En la planta Palmasola
Cisterneros y YPFB acuerdan la primera descarga de combustible
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