El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) presentó el sondeo de contrabando y falsificación en Bolivia, que muestra que los ciudadanos dan cuenta de la gravedad de este delito y un 91% ratifica la presencia del comercio ilegal en mercados y ferias se ha incrementado. Los datos fueron dados a conocer por el gerente General de la entidad, Gary Rodríguez.
Un 53% de los encuestados dice que el contrabando está descontrolado en el país, mientras que un 40% lo califica como alto, de tal suerte que el 93% de los ciudadanos da cuenta de la gravedad de este delito y un 91% ratifica que la presencia de contrabando en mercados y ferias se ha incrementado. Entre los bienes asociados al contrabando están: ropa, confecciones y calzados, con un 69%; alimentos y abarrotes, con 65%; electrodomésticos y celulares (56%); detergentes y productos de limpieza (55%); bebidas (49%); medicamentos e insumos de salud (35%); y, muebles (18%), señala el estudio.
El primer sondeo de percepción ciudadana realizado por el IBCE, entre el 17 y el 30 de septiembre de 2026, con cerca de 1.100 respuestas, en el marco de un estudio que encara la institución sobre el contrabando y falsificación en Bolivia, a ser presentado en noviembre, reveló algo alarmante sobre el comercio ilegal.
“El contrabando de importación no se resume al ingreso ilegal de mercancías al país, al tratarse de una actividad que, literalmente, invade el mercado interno, perjudica a los productores, importadores y comerciantes formales, destruye empleos, no tributa impuestos al Estado -privándole de recursos para inversión y gasto en salud, educación y seguridad, además que promueve una cultura de evasión y corrupción, mucho más, cuando se trata de productos falsificados que engañan a los consumidores al suplantar marcas de prestigio y ponen en riesgo la salud y la seguridad de las personas. Combatir el contrabando es defender la economía, el empleo, la salud, la dignidad y el futuro de Bolivia”, afirmó el Rodríguez.
PORCENTAJE
“Que un 93% diga que la informalidad y el contrabando constituyen un problema estructural grave; que el 83% reconozca que esto perjudica a Bolivia, y, sensiblemente -un 67% compre de contrabando a sabiendas (del daño que provoca); un 51%, ocasional o frecuentemente, y, un 49% lo haga rara vez- que el 90% diga que compra lo contrabandeado por ser más barato y que el 88% no esté en conocimiento si es o no de contrabando, es grave, pues esta actitud avala lo ilegal”, reflexionó.
Un 83% está consciente que el contrabando daña a las empresas formales, provoca la pérdida de empleos y que evadir impuestos baja la capacidad del Estado para atender necesidades de la población; si bien, 7 de cada 10 aceptan que comprar de contrabando es ilegal, igual lo hacen, tal vez, por la precarización de los ingresos. Tal sinceramiento es algo que se debe considerar con urgencia al momento de encarar nuevas políticas públicas, dijo Rodríguez.
