El Gobierno, a través de un decreto, autorizó la importación de Gas Natural Licuado (GNL) y Gas Natural (GN) para uso particular, con esta decisión la actual administración se anticipa a la caída de la oferta del energético en el mercado interno, debido a que hasta la fecha los trabajos de exploración aún no muestran resultados satisfactorios.
El presidente Rodrigo Paz Pereira promulgó en la víspera el Decreto Supremo (DS) 5755, que abre las puertas para que el sector privado pueda importar de forma excepcional gas natural y gas natural licuado para consumo propio y generación eléctrica.
Según el reporte oficial, la normativa justifica esta decisión señalando que, “en el marco de la emergencia energética y social declarada mediante Decreto Supremo 5517, y a fin de garantizar el abastecimiento oportuno y continuo de energía en el mercado interno, resulta necesario adoptar medidas excepcionales”.
Al respecto, el analista del sector hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, dijo que ya advirtieron de que en dos a tres años se deberá importar una parte del gas natural que se consume.
Pero no sólo la Fundación Jubileo hizo la advertencia, pues el analista del sector energético Álvaro Ríos sostuvo que el 2028 o 2029, Bolivia importará parte del gas que consume.
Esa situación complicará las finanzas públicas, pues deberá erogar mayores recursos a la subvención e importación de combustibles, por ello recomendaron que la compra pase a los privados y que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se dedique a la exploración y salga de la comercialización.
Preparar
El Decreto Supremo 5755 prepara las condiciones previas a ese escenario, es decir reducción de la oferta de gas en el mercado interno, con el objetivo de garantizar la generación de electricidad.
La norma prepara a los potenciales importadores para que se contacten con proveedores y con transportistas sobre la compra de gas natural.
El entrevistado explicó que la compra de gas natural es diferente a la de diésel o gasolina, ya que estos se pueden adquirir de países vecinos como Brasil y Paraguay.
Mientras para el gas natural se debe conseguir un proveer confiable en el mediano plazo y el transporte deberá ser por ducto y garantizar el suministro.
“El peor escenario es que en dos o tres años falte gas”, apuntó y agregó que el decreto permite operar a las industrias o las termoeléctricas.
Bolivia tiene gasoductos de exportación a la Argentina y Brasil, ahora las autoridades junto con los potenciales importadores deberán evaluar la reversión de uno de los ductos.
Velásquez recordó que el mercado argentino se perdió y esporádicamente hay contratos pequeños de venta.
Producción
El analista de la Fundación Jubileo aclaró que la norma no acelera la importación de gas, sino prepara a los consumidores para el futuro. “Actualmente, la producción de gas alcanza para la exportación y el mercado interno”, señaló.
Subrayó que el decreto otorga previsibilidad para las industrias y generadoras eléctricas, además genera condiciones preventivas para cuando se requiera importar gas natural.
Por otra parte, en el caso de LNG, Velásquez explicó que para ello se requiere gasoductos y con Chile no se tiene. El transporte por cisternas es complicado ya que requerirá un flujo grande de muchos camiones para importar.
“Lo recomendable es hacerlo por ducto y así se evitará el contrabando”, acotó.
Precio
Pero no sólo el transporte o los proveedores tienen participación en la importación de gas natural, sino también el precio debido a que se deberá adquirir el producto al valor internacional.
Mientras en Bolivia el valor del gas natural está congelado en 1,3 dólares por BTU, en el extranjero el costo bordea los 9 dólares.
Subsidio
Velásquez explicó que, en el caso del gas natural, el precio deberá ser revisado; sin embargo, en el de GLP debería mantenerse el subsidio porque la mayor parte de la población boliviana consume gas en garrafas.
Desde la Fundación Jubileo señalan que cualquier ajuste del precio al gas, gasolina o diésel, debe venir acompañado de políticas sociales, ya que las modificaciones tendrán impacto en las familias más pobres.
“Pero no por ello se debe dejar de hacerlo”, eliminar el subsidio, reflexionó a tiempo de señalar que el energético más caro es el que no hay.
Alcance de la medida
El Artículo 1 del DS establece con claridad que el objeto es “autorizar de manera excepcional a personas naturales o jurídicas, públicas o privadas, a realizar la importación de Gas Natural – GN y/o Gas Natural Licuado – GNL, para Consumo Propio y/o Generación de Electricidad, así como definir las condiciones aplicables a dicha actividad”.
Igualmente, el DS está dirigido a cualquier “agente generador del mercado eléctrico nacional, público, mixto o privado” que utilice el gas como combustible.
prohibiciones
El DS es tajante en cuanto al destino del combustible importado. El Artículo 5 establece una prohibición de comercialización.
“Está prohibida la comercialización o transferencia a terceros, bajo cualquier modalidad, los volúmenes de GN y/o GNL importados para Consumo Propio y/o Generación de Electricidad”. Infringir esta restricción es catalogado como una infracción “muy grave” y se sancionará con la “revocatoria de la autorización de importación”.
Plazos
La norma otorga responsabilidades y plazos inmediatos a las autoridades energéticas: el Ministerio de Hidrocarburos y Energías tiene un plazo de “hasta 20 días hábiles” para aprobar los requisitos y procedimientos mediante resolución ministerial.
Se trata de un ente regulador que dispondrá de otros “20 días hábiles” posteriores para emitir los modelos de contratos tipo y las resoluciones administrativas de control.
Privados
Después que el Gobierno emitió un decreto para autorizar la importación de gas natural para la generación propia de energía, los empresarios están expectantes al reglamento y alistándose para una coyuntura de posible crisis energética, según Erbol.
“No es desconocido para nadie que estamos en una posible crisis energética, que muy probablemente no alcance el gas en los próximos años. Por lo tanto, para el sector industrial lo más importante es tener previsibilidad”, manifestó Oswaldo Barriga, presidente de la Cámara de Exportadores de Bolivia.
“Lo peor que nos puede pasar, como industrial y como sector productivo, es que las industrias no cuenten con este insumo que es básico para encender maquinaria y poder producir”, alertó Gonzalo Morales, presidente de la Cámara Nacional de Industrias.
