La aplicación de medidas para reducir el consumo de recursos y aprovechar materiales reciclables permitió a Empacar S.A. alcanzar la categoría Plata del Sello de Ecoeficiencia Empresarial, luego de una revisión técnica de sus operaciones. La firma figura entre las primeras industrias bolivianas que se sometieron a este mecanismo de evaluación ambiental.
La distinción fue concedida en el Foro de Economía Circular 2026, desarrollado por la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), junto con la Fundación para el Reciclaje, Energía y Sostenibilidad (Fundares). Ambas instituciones impulsan este instrumento para fomentar procesos industriales con un menor impacto sobre el medioambiente.
El procedimiento para acceder al sello exige que las empresas examinen inicialmente sus niveles de consumo, métodos de producción y resultados en materia de sostenibilidad. Posteriormente, especialistas externos contrastan los datos con la documentación de respaldo y determinan si corresponde otorgar el nivel Bronce, Plata u Oro.
La herramienta tiene su origen en una metodología elaborada por la Cámara de Comercio de Lima, que fue ajustada a la realidad empresarial boliviana mediante el trabajo conjunto de Cainco y Fundares. Esta cooperación se desarrolla dentro del proyecto Ecosistema al Cubo, una iniciativa que vincula a instituciones de Bolivia, Perú y Alemania, incluida la Federación Alemana de Mayoristas, Comercio Exterior y Servicios (BGA).
En la evaluación de Empacar se consideraron las medidas destinadas a utilizar de manera más eficiente la electricidad, el agua y otros insumos necesarios para sus actividades industriales. También se tomó en cuenta el procesamiento de materiales recuperados, entre ellos envases de plástico PET, papel y cartón, que vuelven a incorporarse a los circuitos de producción del país.
El gerente general de Empacar, Carlos Limpias, sostuvo que el resultado obtenido refleja los esfuerzos de la industria para reducir el desperdicio de recursos y ampliar el aprovechamiento de residuos reciclables. Afirmó que estas prácticas permiten combinar las actividades económicas con medidas de protección ambiental.
La compañía mantiene un esquema productivo basado en la recuperación y transformación de materiales que pueden utilizarse nuevamente como materia prima. Este sistema busca disminuir la necesidad de recursos nuevos y favorecer su circulación dentro de los procesos industriales.
Más allá de la categoría obtenida, la revisión técnica permite conocer las limitaciones existentes en las operaciones empresariales y definir acciones correctivas. Los resultados también pueden servir como referencia para introducir nuevas tecnologías, mejorar los controles ambientales y avanzar hacia el cumplimiento de parámetros internacionales.
La distinción se incorpora a los antecedentes de Empacar en el ámbito ambiental. Anteriormente, la compañía recibió un reconocimiento internacional de la Federación Mundial de Cámaras por su Modelo de Negocio Verde y Sostenible, relacionado con las características de su actividad productiva.
Con este mecanismo, Cainco y Fundares buscan que las empresas bolivianas cuenten con herramientas para medir sus avances ambientales, detectar oportunidades de mejora y establecer procedimientos de producción que permitan aprovechar los recursos disponibles con mayor eficiencia. (Santa Cruz, con datos de Empacar S.A.)
