Con la mira puesta en el Estado y los organismos externos, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) definió ayer su hoja de ruta para 2026. Durante su XLIV Congreso Ordinario, el sector agroindustrial selló una estrategia de presión y coordinación dirigida al Gobierno nacional y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para garantizar la estabilidad del sector.
El sector soyero presiona al Ejecutivo para consolidar la liberación plena de las exportaciones, una medida clave que busca formalizarse mediante decreto en los próximos días.
Sobre el trabajo con el Legislativo, el sector abogará por el impulso propuestas de ley en beneficio de la producción agropecuaria, los cuales también se enfocan en la necesidad de seguridad jurídica para la labor del campo.
Además, también se contemplan encuentros con organismos internacionales para la implementación de proyectos de fortalecimiento institucional y productivo.
Mientras el sector agropecuario redefine su hoja de ruta externa, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) pisa el acelerador en su agenda interna. La institución busca blindar su crecimiento patrimonial mediante la consolidación de su nueva sede administrativa, un proyecto arquitectónico que promete centralizar la gestión productiva de la región.
“Ya se cumple un año de la gestión de la actual directiva. En cumplimiento de los estatutos, presentamos el informe de actividades de 2025 y abordamos los temas pendientes que requieren continuidad y trabajo conjunto en esta nueva gestión”, manifestó el presidente de la CAO, Klaus Frerking.
Agropecuarios trazan tres líneas de acción y desarrollo
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