Una visita al mercado de Villa Fátima deja al descubierto los constantes reajustes en las pizarras de precios y la incertidumbre que rodea al abastecimiento de la canasta familiar.
La visita a los diferentes sectores del tradicional centro de abasto paceño permitió constatar las cifras actualizadas de los productos de primera necesidad. No obstante, al ser consultadas sobre la situación y el precio de la harina, las vendedoras optaron por mantener un evidente hermetismo y evitar declaraciones, una actitud que coincide plenamente con las deliberaciones sostenidas de manera paralela entre el sector panificador y el Gobierno nacional para definir los costos y la distribución de este insumo estratégico.
En cuanto a las frutas y verduras registradas en los puestos, la piña entera se vendía a 20 bolivianos, la frutilla a 15 bolivianos la libra, y la sandía a tres bolivianos la libra.
Las manzanas se ofrecían en diversas modalidades de tres a cinco unidades por 10 bolivianos. Por su parte, la papa se comercializaba entre 110 y 120 bolivianos la arroba, la yuca alcanzó los 100 bolivianos la arroba, la arveja se situó a 10 bolivianos la libra y el tomate se vende a seis bolivianos la libra.
En la sección de carnes, el kilo de pollo se encontraba a 18,50 bolivianos, la pechuga con hueso a 27 bolivianos, y el filete a 33 bolivianos. Respecto a la carne de res, los cortes especiales llegan a los 84 bolivianos el kilo, la carne molida especial se cotiza a 66 bolivianos y la corriente a 56 bolivianos, mientras que la costilla se ofrece a 52 bolivianos y la paletilla a 58 bolivianos. En cuanto a la carne de cerdo, tanto la costilla como la chuleta se registran a 42 bolivianos el kilo.
Finalmente, los huevos cruceños varían desde los 37 bolivianos para la primera calidad hasta los 25 bolivianos para la quinta, y el aceite a granel se expende a 20 bolivianos el litro.
