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Claves para llevar una vida plena

Por José Padilla, psicólogo

Hablar de bienestar mental y sexual es profundizar en dos pilares fundamentales de la vida humana. La salud mental tiene un papel protagonista en las experiencias íntimas, ya que el estado de ánimo, la autoestima y el nivel de estrés pueden impactar en el desempeño sexual de las personas. Aprender a cuidar de ambos aspectos permite tener una vida más plena.

En una sociedad tan hipersexualizada, es crucial comprender cómo el bienestar emocional influye en la vida sexual de hombres y mujeres. Pues en un mundo donde el sexo se exhibe y se idealiza con frecuencia, a menudo pasamos por alto el hecho de que una buena salud mental nos permite tener encuentros sexuales placenteros y satisfactorios.

La conexión emocional y psicológica de la sexualidad

La sexualidad abarca mucho más que el tener sexo. Incluye nuestra identidad, orientación, necesidades emocionales y la manera en que interactuamos con los demás. Reconocer y aceptar nuestra sexualidad es vital para cuidar de nuestro bienestar mental, puesto que genera una mayor sensación de identidad y autoaceptación.

Acorde con un estudio publicado en Journal of Clinical Medicine, es común que las enfermedades psiquiátricas afecten la vida sexual de las personas, presentando síntomas que pueden alterar el deseo, la excitación y la satisfacción sexual. Por ejemplo, los cuadros de estrés o ansiedad pueden generar problemas de disfunción eréctil o falta de libido que requieren ser abordados en terapia.

Una comunicación abierta y honesta sobre los deseos y límites en el ámbito sexual es clave para una relación saludable y satisfactoria. Expresar con sinceridad los gustos y fantasías no solo mejora la experiencia sexual, sino que también fortalece el vínculo emocional entre las parejas, impactando positivamente en su salud mental.

Formas en las que el bienestar mental impacta la sexualidad humana

El estado emocional y psicológico de una persona puede influir en su nivel de deseo sexual, su capacidad para experimentar excitación y satisfacción, y su habilidad para establecer y mantener una conexión emocional con su pareja durante el acto sexual. Estas son algunas maneras en las que la salud mental puede influir en diversos aspectos de tu vida íntima:

  1. Deseo sexual

Cuando la mente está en otro lugar, es poco probable que se disfrute a plenitud del sexo.

También conocido como libido, el deseo sexual es una parte vital de la sexualidad humana y está influenciado por una variedad de factores, incluido el bienestar mental. Por ejemplo, los episodios de ansiedad por desempeño pueden disminuir el deseo sexual, mientras que sentirse feliz, seguro y conectado con el momento puede aumentarlo.

Es importante reconocer que el deseo sexual varía de una persona a otra y puede cambiar a lo largo del tiempo, pero abordar cualquier problema de salud mental subyacente puede ayudar a promover una libido saludable y satisfactoria.

  1. Función sexual

El bienestar mental puede afectar la función sexual, incluida la excitación, la lubricación (en las mujeres) y la erección (en los hombres). Por ende, problemas como la ansiedad o la depresión pueden dificultar estas funciones.

Una investigación de The Journal of Sexual Medicine sugirió que existe una asociación entre la depresión y diversos problemas sexuales tanto en hombres como en mujeres. Estas afecciones no se limitan solo a la disfunción eréctil, sino que también abarcan el deseo, la aversión sexual, la falta de placer, la incapacidad de respuesta genital, y otros más.

  1. Intimidad emocional

No todas las personas tienen la capacidad de mantener una conexión profunda y significativa con su pareja durante el acto sexual. Esto implica compartir sentimientos, pensamientos y preocupaciones de manera abierta y honesta, así como demostrar empatía, comprensión y apoyo mutuo.

Los problemas de salud mental, como la ansiedad, la depresión, los trastornos bipolares o los traumas pasados, pueden dificultar el desarrollo de la intimidad emocional; lo que a su vez puede afectar de forma negativa la calidad de las relaciones sexuales.

  1. Autoestima e imagen corporal

La manera en que una persona se percibe a sí misma y a su cuerpo puede afectar su vida sexual. Una autoestima baja o una imagen corporal negativa pueden limitar la disposición para participar en la intimidad sexual.

Es importante abordar estos aspectos de manera compasiva y comprensiva para promover una autoestima saludable. Esto puede mejorar la calidad de las relaciones íntimas y el bienestar mental y sexual en general.

  1. Comunicación sexual

Tener una comunicación sexual efectiva implica escuchar a tu pareja, expresar deseos y preocupaciones sin juicio, y negociar soluciones que satisfagan las necesidades de ambos. Un diálogo abierto y honesto puede fortalecer la conexión emocional entre ambas personas, avivar la confianza y la intimidad, y mejorar la satisfacción sexual en general.

Si quieres adquirir juguetes o lencería para ponerle un poco de picante a tu relación, debes tener la confianza de hablarlo con tu pareja de forma natural para escuchar su opinión. Por ende, cuando existen problemas de comunicación sexual, se deben abordar para evitar generar inseguridades, miedos o dificultades para expresar los deseos y necesidades.

Estrategias para mejorar el bienestar mental y sexual

La lencería y los juguetes sexuales pueden ayudar a avivar la llama de la pasión en pareja.

Informarse y educarse sobre sexualidad y salud mental es el primer paso hacia un bienestar integral. Dejar los prejuicios para entender nuestro cuerpo, reconocer nuestras emociones y aprender sobre prácticas sexuales seguras es un aspecto fundamental.

 

Estos son algunos consejos para lograr un equilibrio entre el bienestar mental y sexual.

Practica el autocuidado: dedica tiempo para cuidar tu salud física y mental. Esto puede incluir actividades como rutinas de ejercicio, sesiones de meditación o yoga, mantener una dieta equilibrada y establecer límites saludables en tu vida diaria.

Fomenta la comunicación: mantén conversaciones honestas con tu pareja sobre tus deseos, necesidades, preocupaciones y límites sexuales. Un diálogo abierto puede fortalecer la conexión emocional y mejorar la satisfacción sexual en la relación.

No te cierres a nuevas experiencias: explora diferentes prácticas sexuales para descubrir lo que funciona mejor para ti y tu pareja. Por ejemplo, puedes experimentar con juegos de roles y comprar juguetes sexuales para aumentar la intimidad y el placer.

Acéptate como eres: amarte a ti mismo es un aspecto necesario para tu bienestar mental, independientemente de tu orientación sexual o identidad de género. Las personas LGBTQ+ tienen una mayor probabilidad de sufrir depresión y ansiedad en comparación con la población heterosexual y cisgénero. Así que procura respetar y amar tu ser.

Busca ayuda profesional: si estás experimentando dificultades en tu vida sexual o en tu bienestar mental, considera acudir a un terapeuta. Estos profesionales pueden ofrecerte orientación y apoyo personalizado para abordar tus preocupaciones y mejorar tu calidad de vida.

Cuida de tu bienestar mental y sexual

Reconocer cómo las emociones afectan la vida sexual nos permite buscar maneras de abordar cualquier problema de salud mental que pueda estar afectando nuestra intimidad. Así que no temas en hablar con un consejero sexual si es necesario y pon en práctica los anteriores consejos para disfrutar más de tus relaciones.

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