El coordinador de la Ruta del Censo, Mario Galindo, solicitó al Gobierno nacional y al Instituto Nacional de Estadística (INE) realizar auditorías independientes de los resultados del Censo de Población y Vivienda 2024, además de revisar la cartografía estadística para prevenir posibles errores de cobertura en el próximo Censo Agropecuario.
En entrevista con EL DIARIO, advirtió que las deficiencias en estos procesos podrían afectar la planificación territorial, la distribución de recursos públicos y la formulación de políticas de desarrollo.
Mediante cartas dirigidas al presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, y al director del INE, Jorge Alberto Akamine, Galindo planteó la necesidad de verificar la confiabilidad de los datos censales mediante procedimientos técnicos, transparentes e independientes, antes de considerar la realización de un nuevo empadronamiento nacional.
La solicitud surge después de que el mandatario cuestionara públicamente los resultados del Censo 2024 y pidiera su revisión. Ante estas declaraciones, Galindo señaló que las dudas sobre la información estadística deben resolverse mediante evidencia científica y no únicamente a partir de posiciones políticas.
Entre las principales medidas propuestas figura la conformación de una comisión técnica independiente, integrada por representantes de universidades públicas y privadas, colegios profesionales, especialistas nacionales e internacionales y organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y (Unfpa), con el objetivo de evaluar la consistencia metodológica de los resultados censales.
En ese sentido, recomendó revisar la cartografía utilizada durante el empadronamiento mediante su comparación con imágenes satelitales actualizadas, verificar el crecimiento urbano, identificar posibles omisiones de comunidades dispersas y validar los límites administrativos y territoriales.
También propuso realizar una encuesta de omisión censal para identificar posibles exclusiones, duplicaciones y errores de clasificación de personas. A ello sumó la publicación de metodologías, manuales de capacitación, procedimientos de validación y criterios de imputación de datos, con el propósito de facilitar la evaluación independiente de los resultados oficiales.
Otra de las recomendaciones consiste en contrastar la información censal con registros civiles, padrones electorales, datos educativos y sanitarios, catastros municipales e información tributaria y productiva. Planteó evaluar la capacitación de los censistas, el cumplimiento de los protocolos, los mecanismos de supervisión y las tasas de error por región.
En materia de transparencia, Galindo pidió publicar información desagregada por departamento, provincia, municipio, comunidad y área censal. También propuso establecer un comité permanente de monitoreo estadístico con participación del INE, gobiernos autónomos, universidades, sectores productivos, pueblos indígenas y organismos internacionales.
Las propuestas incluyen la modernización del sistema estadístico mediante sistemas de información geográfica, imágenes satelitales de alta resolución, sensores remotos e inteligencia artificial para identificar asentamientos, particularmente en regiones amazónicas, chaqueñas y de expansión agrícola.
Respecto a la posibilidad de repetir el Censo de Población y Vivienda, Galindo consideró que esa alternativa debería evaluarse únicamente si una auditoría independiente demuestra la existencia de errores estructurales graves que no puedan corregirse mediante ajustes estadísticos, debido a los elevados costos económicos y operativos que implicaría un nuevo proceso.
Asimismo, solicitó una auditoría financiera y de gestión para evaluar la legalidad, transparencia y razonabilidad de los gastos efectuados durante las distintas etapas del Censo 2024, así como el cumplimiento de los objetivos establecidos y la administración de los recursos públicos destinados al operativo.
En otra carta dirigida al mandatario, Galindo advirtió que una cartografía desactualizada o incompleta podría ocasionar la omisión de unidades productivas, comunidades y predios rurales durante el próximo Censo Agropecuario, además de generar registros duplicados y distorsiones en los datos sobre superficies cultivadas, cabezas de ganado y producción agropecuaria.
Según las observaciones expuestas, estos problemas podrían presentarse especialmente en zonas de expansión agrícola y regiones de difícil acceso, como la Amazonía, el Chaco y las áreas montañosas. Así también podrían provocar conflictos territoriales, dificultades logísticas, incrementos de costos y una distribución inadecuada de programas de apoyo al sector productivo.
Para prevenir esas situaciones, recomendó auditar la cartografía agropecuaria, validar los límites territoriales con gobiernos municipales, organizaciones productivas y comunidades, efectuar verificaciones de campo antes del empadronamiento y establecer mecanismos para identificar y corregir omisiones o duplicaciones durante el operativo.
Finalmente, Galindo reafirmó su disposición de colaborar en el fortalecimiento del sistema estadístico nacional y destacó la importancia de contar con información confiable para orientar las decisiones sobre inversión pública, desarrollo territorial y políticas sociales y productivas.

