A pesar de la crisis económica y el incremento del abandono, el refugio Karosfer, fundado por Mónica Chalco en la zona de Alto Miraflores, resiste a diario para dar una segunda oportunidad de vida a decenas de perros y gatos rescatados.
La iniciativa nació del profundo amor que Mónica sintió por los animales desde su infancia, un sentimiento que se transformó en vocación tras atestiguar la cruda realidad del maltrato y el lucro en otros espacios de ayuda. “Me animaba a llevar primero uno por uno como hogar temporal, entonces ahí es donde nació la idea de poder crear un albergue, el cual implicaba rescatar a los perritos y gatitos de maltratos, de lo que son botados en la calle”, relata la fundadora. Tras apartarse de organizaciones que utilizaban la lástima de los animales con fines económicos, decidió emprender el camino de manera independiente hasta albergar en su propia casa a decenas de seres vulnerables.
Actualmente, el refugio acoge a 32 gatitos y 28 perritos, además de brindar alimentación y soporte constante a animales callejeros de la zona. Sostener este espacio demanda un esfuerzo físico y emocional extenuante que inicia a las cinco y media de la mañana. La rutina diaria comprende la limpieza profunda de patios y cuartos, la preparación de alimentos, que se distribuyen tres veces al día, la atención de casos especiales, el paseo de ejemplares hiperactivos para prevenir peleas y el cuidado de sus propias responsabilidades familiares, en una labor de lunes a lunes que muchas veces se extiende hasta la medianoche.
La labor del albergue está marcada por testimonios de profunda crueldad humana, pero también por milagros de recuperación. Entre los casos más impactantes se encuentra el de “Piratita”, un can rescatado en Tiwanaku que padecía desnutrición severa, sordera, ceguera, un tumor y las secuelas de agresiones físicas extremas y abuso. Pese a su avanzada edad de 16 años, el animal recibió atención quirúrgica urgente y vivió sus últimos dos años rodeado de afecto, reconociendo el olor de su rescatista con saltos de alegría.
De igual manera, casos como el de “Duquecita”, una perrita grande rescatada en Alto Obrajes con profundos traumas por agresiones de personas inescrupulosas, reflejan el trabajo paciente de rehabilitación que realiza el refugio. “El cambio ha sido enorme, 180 grados completos; ya jugaba, confiaba nuevamente”, destaca Mónica sobre el proceso que permite que los animales dejen atrás el terror a los seres humanos.
La crisis económica actual ha complejizado enormemente la manutención del albergue. Dependiendo de donaciones esporádicas de entidades, universidades y del valioso apoyo de una veterinaria que colabora con rebajas y medicamentos, los recursos son limitados. Mónica enfatiza que frenar temporalmente los rescates masivos responde a una decisión responsable: “Sería muy irresponsable de mi parte seguir trayendo más y no darles el nivel de vida que tienen, que es mejorar, no empeorar”.
Para garantizar el bienestar de los animales entregados, el albergue aplica estrictos requisitos de adopción responsable, que incluyen la presentación de cédula de identidad, factura de servicios básicos, croquis con verificación domiciliaria, la esterilización obligatoria del animal y un seguimiento riguroso sin previo aviso durante al menos un año.
De cara al futuro, Karosfer proyecta la construcción de un espacio mucho más amplio y completo que cuente con un centro veterinario propio operativo las 24 horas, permitiendo responder de manera inmediata a emergencias nocturnas que muchas veces cuestan la vida de los rescatados.
Mientras tanto, la fundadora hace un llamado solidario a la ciudadanía para colaborar con alimentos secos, croquetas, menudencias, arrocillo y verduras, o mediante apoyo directo a los costos veterinarios. “Tengan en mente que es un ser viviente, que tienen también sentimientos y que en algún momento llegan a nuestras vidas con un propósito; no les cuesta nada dar una caricia y tratarlos bien”, concluye, recordando que los animales no son objetos descartables, sino integrantes fundamentales de la familia.

