Una mona araña rescatada del cautiverio marcó el inicio de una historia que más de tres décadas después llevó a Tania ‘Nena’ Baltazar Lugones a una nómina de referentes mundiales de la conservación. La fundadora de la Comunidad Inti Wara Yassi (CIWY) fue nominada al Indianapolis Prize 2027, uno de los principales reconocimientos internacionales dedicados a la conservación animal.
Baltazar es la única representante de Bolivia entre los 27 nominados anunciados por el Indianapolis Zoo, selección que reúne a científicos, investigadores, veterinarios y conservacionistas de distintos continentes.
La institución destacó su papel pionero en el rescate y la rehabilitación de fauna silvestre en Bolivia y su trabajo para convertir las incautaciones de animales provenientes del tráfico ilegal y la caza furtiva en procesos de recuperación de especies y protección de sus hábitats.
La historia comenzó cuando Baltazar era joven y estudiaba Biología en la ciudad de La Paz. Una mona araña que vivía en cautiverio y sufría maltrato llegó a su vida y, después de intentar encontrarle un lugar adecuado, decidió asumir su cuidado. El animal se llamaba Nena, el mismo apodo que desde entonces identifica a la conservacionista.
La decisión marcó el rumbo de una trayectoria que la llevó a dedicar su vida al rescate y la protección de fauna silvestre.
En 1996, junto con Juan Carlos y Milka Gutiérrez, fundó en Villa Tunari, Cochabamba, el primer santuario de fauna silvestre de Bolivia para animales rescatados del tráfico ilegal. Ese espacio, conocido como Machía, dio paso al crecimiento de CIWY, organización que hoy tiene bajo su responsabilidad los santuarios Ambue Ari, en Santa Cruz, y Jacj Cuisi, en La Paz.
A lo largo de más de tres décadas, CIWY amplió su trabajo desde la atención de animales rescatados hasta procesos de rehabilitación, conservación, educación ambiental y protección de los bosques. Sus santuarios reciben principalmente ejemplares víctimas del tráfico ilegal, la caza, el cautiverio y otras formas de maltrato.
Uno de los hitos más recientes de esa trayectoria ocurrió en junio de 2026, cuando Yaguara, una jaguar rescatada durante los incendios de 2024, fue liberada en el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, después de casi dos años de rehabilitación en el santuario de Ambue Ari.
Se trató del primer caso documentado en Bolivia de un felino de esa especie rehabilitado que retornó a su hábitat natural después de una recuperación integral. El proceso contó con el trabajo conjunto de CIWY, el Servicio Nacional de Áreas Protegidas y otras instituciones, además de un sistema de monitoreo mediante collar satelital.
“Después de tanto esfuerzo y trabajo logramos liberar a la primera jaguar rehabilitada en Bolivia. Es un gran éxito y un hito para nuestro país”, afirmó Baltazar después de la liberación, según información difundida por medios especializados.
La experiencia acumulada por CIWY también dejó una posición clara en Baltazar sobre el origen del problema. En una entrevista publicada en agosto, sostuvo: “La solución no es crear más centros de custodia; es frenar el tráfico, hacer cumplir las leyes, controlar y educar”.
Ese enfoque coincide con la valoración del Indianapolis Zoo sobre su trayectoria. La institución señala que Baltazar convirtió la atención de animales confiscados en oportunidades para la recuperación de especies y la protección de sus hábitats, una labor que ahora forma parte de la selección internacional del Indianapolis Prize 2027.
La boliviana comparte la nominación con 26 conservacionistas de distintas partes del mundo, entre ellos la reconocida oceanógrafa estadounidense Sylvia A. Earle, la especialista en guepardos Laurie Marker, la veterinaria ugandesa Gladys Kalema-Zikusoka y científicos dedicados a la protección de gorilas, elefantes, orangutanes, tiburones, tortugas marinas, cocodrilos y otras especies.
Los comités especializados del premio reducirán la nómina de 27 personas a seis finalistas. De ese grupo saldrá el ganador del Indianapolis Prize 2027, quien recibirá $us 300.000 para fortalecer y ampliar su trabajo de conservación.
El anuncio se efectuará el 25 de septiembre del año venidero en Indianápolis, Estados Unidos.
Para Bolivia, la nominación coloca en una selección internacional una trayectoria que comenzó con una mona araña rescatada del cautiverio y que, tres décadas después, incluye santuarios, programas de rehabilitación y el retorno de animales a la naturaleza cuando las condiciones lo permiten. (ABI)
Pie de foto: Tania ‘Nena’ Baltazar Lugones, en el santuario de fauna silvestre que fundó, la Comunidad Inti Wara Yassi.
