Bolivia, en los últimos años, perdió terreno en calidad educativa y con ello capital humano, que incide en la productividad, por lo que las autoridades deben abordar reformas importantes para revertir esta situación y enfrentarse a sindicatos que defienden sus privilegios.
Asimismo, registra una baja calidad educativa y a nivel regional se observan retrocesos en este tema, de acuerdo con el Informe PISA (en español, Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes).
El país se alejó en la formación de capital humano debido a que los gobiernos de turno se enfocaron en la explotación de los recursos naturales, sin presentar opciones para cambiar la matriz productiva; y luego de reducir su producción de gas, ingresó en una crisis económica y energética.
Educación
Para los economistas consultados, la situación actual de la formación de capital humano obedece a una falta de inversión en la calidad educativa, pero también en reformas educativas, con más tinte político e ideológico que técnico.
Por ejemplo, el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, señala a la reforma educativa, plasmada en la Ley Avelino Siñani, que apunta a una formación de estudiantes a nivel ideológico.
Además, sostiene que la mejora de la educación debe partir desde el primer año, donde los estudiantes tengan una formación de bachillerato internacional, como manejan algunos países de la región, también en Bolivia, con costos altísimos.
Plantea que los estudiantes deben aprender inglés, fortalecer las matemáticas, entre otras materias, para que pasen a secundaria con buena base de conocimientos y encarar en este nivel otros desafíos.
Por ello sugiere que se debe avanzar en la elaboración de una reforma educativa bajo el esquema que plantea y paralelamente en la capacitación de docentes para enfrentar los cambios.
“Los cambios estructurales tardan”, apuntó a tiempo de señalar que los resultados se observarán en el largo plazo, de aproximadamente 10 a 20 años.
Según Bernal, una población con mayor educación va ser más productiva para nuestro país y el crecimiento económico va aumentar.
Bolivia enfrenta grandes problemas estructurales desde que se convirtió en solo un exportador de materias primas y se olvidó ampliar la base productiva por falta de capital humano, que data desde la fundación de la República.
Una reforma educativa, con la sugerencia mencionada, mejora la formación, la productividad de cada persona y su fuente laboral, que tendrá un gran impacto en el crecimiento de la economía nacional.
Para avanzar en ese proceso se debe tomar en cuenta a todos los actores principales, como los profesores, y el Gobierno deberá explicar a los involucrados que los cambios en la educación no perjudicarán las fuentes laborales de los maestros, pero también deberá implementar capacitación en varias materias, con el objetivo de mejorar la formación de capital humano.
Sin embargo, ese proceso requiere presupuesto y Bolivia no cuenta en la actualidad con recursos, que representa un problema; los políticos no priorizan las políticas de educación, lo que puede ser otro freno para una reforma educativa.
Invertir
Para el analista económico Gustavo Machicado, Bolivia no invierte en capital humano desde los 80. “Si hay algo de inversión, no hay resultados; y no se han hecho las reformas que se debían hacer”, acotó.
La falta de capital humano tiene su efecto en la economía por el lado de la productividad y en las tasas de crecimiento.
Machicado sostuvo que todas las reformas en educación para mejorar el capital humano son complejas en América Latina, debido a que hay grupos de poder que evitan los cambios, como los sindicatos, en salud y educación.
“Invertir en capital humano implica reformas en educación y salud” y los sindicatos no permiten, por ello “se torna difícil de hacer reformas, siempre hay maneras, no poniendo, pero si con cambios”, reflexionó.
Reforma
Destacó la reforma que se aplicó el 55, con el Código de la Educación Boliviana, que elevó la productividad y los resultados en parte explican los crecimientos que se registraron en los años 60 y 70, después de esta iniciativa, una similar ya no hubo.
Explicó que esa reforma alentó la construcción masiva de escuelas en el área rural, una vez que concluyó la meta, se acabó, y las nuevas iniciativas tenían que dar el siguiente paso, apuntar a la calidad a nivel urbano y provincial, lo que está pendiente.
Asimismo, el entrevistado indicó que la falta de formación de capital humano se refleja en la ausencia de profesionales que orienten a las autoridades a cómo salir de la crisis económica y en la elaboración de una estrategia, pero como no se cuenta con este perfil, se debe acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para que nos diga cuál es el camino a seguir.
Bajo
El analista económico Bernardo Fernández dijo que el capital humano tiene que ver con toda esa complejidad de habilidades y capacidades que se gestan desde las primeras etapas de la formación hasta que las personas ejecutan estas habilidades, talentos y conocimientos a nivel profesional.
Señaló que Bolivia tiene un cierto nivel de capital humano, que seguramente sostiene la economía del país, a comparación con los países vecinos hay una brecha en la formación y es mucho más bajo.
Medir
Fernández explica que la manera de medir el capital humano con otras economías, una de las muchas que existen, está en la productividad promedio del trabajador, que en el caso de Bolivia es baja.
Esa productividad se refleja a veces también en el salario mínimo. Sin embargo, en el período del boom de gas, el salario mínimo subió de manera significativa por la política del Movimiento al Socialismo (MAS), sin tener relación con la productividad promedio del trabajador. “Al principio el salario mínimo promedio no reflejaba la productividad de las personas, era injusto”, pero con las reformas aplicadas por el gobierno del MAS, la situación se dio la vuelta.
“Bolivia no ha podido dar el salto a la era digital, no utiliza tecnología, no está al día con las mejores prácticas, mejor uso de equipamiento y herramientas, que tiene impacto directo en los niveles de productividad”, observó.
A nivel regional, el país está rezagado en capital humano y productividad, debido a que los gobiernos de turno se enfocaron más en la explotación de los recursos naturales, como en el caso de Bolivia, minerales e hidrocarburos, en desmedro de otras áreas.
“No hay incentivo para la diversificación de la actividad productiva. No hemos impulsado a los jóvenes en pensar en las nuevas carreas, nuevas tendencias de los mercados, en las nuevas formas de producción, que implica la inteligencia artificial, la digitalización de la economía”, detalló.
Lamentó al indicar que los ingresos que tuvo el país no se invirtieron en otras áreas productivas, “y cuando se agota el dinero estamos donde estamos”.
La falta de capital humano frena el cambio de la matriz productiva y energética, también en elaborar soluciones ante la falta de gas y presentar sectores que ayudarán a la economía nacional. “Nos encontramos en esta encrucijada”, expresó.
Finalmente, aseguró que la población no está acostumbrada a los cambios de largo plazo y este es un desafío que debe enfrentar las autoridades para implementar las reformas en educación, que tardan en dar los resultados.
“En los países en desarrollo, como Bolivia, el largo plazo casi no existe, es de muy corto plazo”, indicó a tiempo de señalar que la educación es un proceso de muy largo plazo.
Análisis
El 52% afirma que la calidad del sistema educativo es mala; sólo 2% la califica como buena. La crítica es más alta en Cochabamba (66%) y entre la Gen. X (66%). El 70% apoya que se prohíba a los niños el acceso a las redes sociales… solo 41% cree que la Inteligencia Artificial (IA) debería prohibirse en las escuelas, son los resultados del Monitor de Educación de Ipsos 2026.
El documento señala que los bolivianos son más propensos a recomendar a los jóvenes la universidad antes de entrar en el mercado laboral. 45% primero va a la universidad y 26% se incorpora directamente al mercado laboral.
El 51% cree que el currículo escolar actual prepara adecuadamente a los estudiantes para futuras carreras profesionales, mientras que el 68% cree que los jóvenes tendrían mejores oportunidades si se mudaran al extranjero.
Capital humano y desarrollo
El rezago educativo frena la productividad
> La calidad educativa de Bolivia está por debajo de los países de la región, por lo que plantean cambios y reformas con criterios técnicos para mejorar la economía nacional.
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