InicioPrincipalDéficit y recesión condicionan desempeño económico del país
Según evaluación económica de Milenio

Déficit y recesión condicionan desempeño económico del país

> La fundación también identifica el debilitamiento de la producción, el bajo nivel de las reservas internacionales, la falta de divisas y carburantes, la inflación, la precarización del empleo y el incremento del costo de vida.

La economía boliviana continúa en una situación de inestabilidad, deterioro estructural y contracción, aunque durante 2026 se registraron algunos cambios de política económica y una mejora de las cuentas externas que pueden contribuir a su estabilización, según informe de la Fundación Milenio.
La fundación identifica entre los principales problemas el elevado déficit fiscal, el debilitamiento de la producción, el bajo nivel de las reservas internacionales, la falta de divisas y carburantes, la inflación y el incremento del costo de vida.
El gobierno de Rodrigo Paz adoptó medidas como la reducción parcial de la subvención a los combustibles, la flexibilización del régimen cambiario y el recorte del financiamiento del déficit por parte del Banco Central de Bolivia (BCB).
Para Milenio, se trata de pasos en la dirección correcta, pero todavía insuficientes frente a la magnitud de los desequilibrios acumulados.
“La incertidumbre continúa afectando la confianza de empresas y consumidores y persisten interrogantes sobre la capacidad del país para resolver la falta de combustibles y divisas, recuperar la inversión y generar condiciones para un crecimiento sostenido”, afirma Henry Oporto, director de la Fundación Milenio.

DÉFICIT Y RECESIÓN
El déficit fiscal continúa siendo uno de los principales factores de vulnerabilidad. El Presupuesto General del Estado reformulado proyecta un desequilibrio equivalente al 9,2% del PIB.
Aunque el ajuste en los precios de los combustibles busca reducir el costo de la subvención, Milenio considera que serán necesarias medidas adicionales y una política sostenida de responsabilidad fiscal.
En 2026, una parte importante del déficit sería financiada con recursos externos, lo que reduciría la necesidad de recurrir al BCB, aunque con el consiguiente aumento de la deuda externa.
El escenario se complica por la recesión. Después de tasas negativas de crecimiento en 2024 y 2025, la Fundación estima que la economía podría contraerse en 3% o más durante 2026. Los bloqueos de mayo y junio y las dificultades de abastecimiento de combustibles agravaron este desempeño.

UNA MEJORA EXTERNA
TODAVÍA FRÁGIL
El sector externo ofrece una de las señales más favorables. En el primer semestre de 2026, Bolivia pasó de un déficit comercial de $us 520 millones a un superávit de $us 1.669 millones. Las exportaciones aumentaron 55%, impulsadas principalmente por los mejores precios de los minerales.
Sin embargo, Milenio advierte que esta recuperación es vulnerable: el volumen exportado de minerales cayó 12%, mientras el valor de las ventas creció 91%. Es decir, la mejora responde más a los precios internacionales que a un aumento de la producción.
“Una caída en las cotizaciones del oro, la plata, el estaño o el zinc podría reducir nuevamente los ingresos externos”, advierte Oporto.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES