Luego de una semana de diálogo y mesas de trabajo en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, el Gobierno nacional y los empresarios del transporte de carburantes líquidos alcanzaron ayer un acuerdo que asegura la continuidad de las operaciones y el abastecimiento de combustibles en todo el territorio nacional.
En la reunión que fue encabezada por los ministros de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco; de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales; y el presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, junto a los representantes del sector evaluaron los avances de los últimos días y definieron medidas para atender las principales demandas de los transportistas.
En ese marco, el entendimiento evitó que las medidas de presión anunciadas para este lunes afecten la distribución de carburantes a escala nacional.
“Venimos de una semana de trabajo con el sector del transporte de cisternas. Hemos llegado a un buen acuerdo, que se podrá implementar en los próximos días y permitirá garantizar el transporte de combustibles de forma normal en el país”, manifestó Daroca.
Asimismo, dijo que el objetivo es preservar la operación. “Estamos firmando un acuerdo que garantizará el trabajo regular de las empresas cisterneras y el abastecimiento del país”, enfatizó.
SUSPENDEN MEDIDAS
Entretanto, los cisterneros del oriente decidieron dejar sin efecto el paro que mantenían en cuarto intermedio, luego de que el Gobierno se comprometió en avanzar con el pago de las deudas pendientes de YPFB, según el dirigente Sergio Kosky.
