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Valores y principios en política boliviana

En las etapas de poco desarrollo en los ámbitos de la educación o la política, es fácil observar el uso de un lenguaje pobre, por el cual se insiste en la utilización de figuras lingüísticas como pleonasmo, cacofonías, palabras innecesarias o repeticiones inoportunas. Ese proceder de bajo nivel verbal está presente en Bolivia, como efecto del proceso de decadencia del país, con motivo de la práctica del populismo, que se basa en tratar de hacer retroceder el tiempo hasta el primitivismo. En forma más objetiva, hacer que las manecillas del reloj de la historia giren al revés, como ocurrió con el reloj del Congreso Nacional, durante los gobiernos del MAS, por iniciativa del entonces ministro David Choquehuanca, con apoyo de Evo Morales a partir de 2006. Pero no solo es posible ese extremo, sino que también ha quedado en el olvido piadoso, una escala de valores vigente hasta ese tiempo.

Entre otros conceptos, recordemos que durante el gobierno también  masista de Luis Arce, se pregonaba la frase chocante “estamos saliendo adelante”, que mostraba incoherencia. También en la Constitución Política impuesta por el MAS a partir de 2009, son encontradas palabras cuestionables por su falta de lógica y repetición sin ton ni son. Además, aparecieron nuevos y rimbombantes términos, cono el de “Estado Plurinacional”, con el que se sustituyó palabras como república y patria, entre otras.

El descuido en el uso del leguaje llega mucho más allá y afecta a la escala de valores, además propicia el desconocimiento de categorías económicas. Por ejemplo, se hizo ver que lo secundario es lo importante y que el efecto determina la causa; que lo lógico no tiene valor; que lo absurdo es lo necesario.

Por ello es necesario recordar la teoría de los valores sociales, científicos, morales, estéticos, etc.; en segundo lugar, se debería ver su dependencia de las condiciones históricas, de las relaciones de clase, etc.; en tercer lugar, había que tener en cuenta la correlación dialéctica con el desarrollo de los valores. Desde el punto de vista del valor supremo, es el hombre, la felicidad humana y la libertad alcanzable en la lucha contra todas las formas de opresión y mediante la edificación de la sociedad en general. Esa falla se origina en la falta de criterio.

Esa práctica absurda de utilizar mal valores y principios es contagiosa y puede llevar a un país al camino de la decadencia y dependencia. Es posible inferir que cuando se trata de imponer ideas y valores que no reflejan la realidad, pero son elevados a la categoría de filosofía oficial, lo que producen es el estancamiento de la sociedad o, peor que eso, se la hace retroceder al primitivismo.

Finalmente, es sabido que los humanos están inclinados a cometer errores. Pero cuando sucede tal cosa, deberían reconocerlos y, todavía más, no repetirlos, pues hacerlo sería una estupidez.

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