En varios puntos de conflicto, en la ciudad de El Alto y la zona Sur de La Paz, bloqueadores arremetieron contra las fuerzas del orden utilizando piedras, explosivos de dinamita y otros objetos contundentes, en un intento por impedir el avance de los operativos de desbloqueo. Los ataques provocaron momentos de alta tensión entre los movilizados y los efectivos policiales y militares, quienes buscaron restablecer la circulación en las vías intervenidas.
La Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas (FFAA) iniciaron la madrugada de ayer un operativo conjunto de desbloqueo de carreteras en el departamento de La Paz, con el despliegue de un contingente hacia las principales rutas interrumpidas desde hace 15 días.
El comandante de la Policía, Mirko Sokol, explicó que el objetivo de las intervenciones es restablecer la circulación y permitir el ingreso de alimentos, oxígeno y el traslado de personas que permanecían varadas.
En la misma línea, el comandante en jefe del Ejército, Víctor Hugo Balderrama, confirmó la coordinación del operativo y señaló que el rol de las Fuerzas Armadas se centra en el apoyo logístico y humanitario para facilitar la transitabilidad.
Tras horas de trabajo, las autoridades también movilizaron maquinaria pesada para retirar piedras y escombros esparcidos sobre carreteras de alto tráfico y restablecer la transitabilidad.
A medida que los desbloqueos avanzaron en distintos puntos del departamento de La Paz, se registraron arrestos de personas que se encontraban en los piquetes de bloqueo, además de la agresión que dejó a un efectivo policial herido en la zona de Lipari, en el municipio de Mecapaca.
En paralelo, en la zona de Senkata se informó sobre un despeje inicial, aunque posteriormente los grupos movilizados volvieron a reagruparse para reinstalar las medidas de presión en el área. Los manifestantes presentaron más agresión contra las fuerzas del orden y los pobladores que intentaban circular en el lugar.
Mientras los operativos se mantuvieron por más de diez horas, Balderrama informó que entre 15 y 20 puntos de bloqueo fueron despejados durante los operativos y aseguró además que el personal desplegado no utiliza armas letales y negó vulneraciones a los derechos humanos durante las intervenciones.
Posteriormente, los movilizados se reagruparon en los puntos despejados y agredieron a los efectivos, lo que derivó en enfrentamientos contra las fuerzas del orden. Los choques se dieron en la ciudad de El Alto y el sur de La Paz.
En el municipio de Mecapaca, de acuerdo con los reportes, los bloqueadores ocuparon zonas elevadas de los cerros para atacar a los efectivos con piedras y dinamita, además de otros objetos, en un intento por frenar el avance del operativo de desbloqueo.
Ante esta situación, la Policía utilizó agentes químicos para dispersar a los manifestantes y asegurar el control del sector, en medio de una escalada de tensión durante las labores de despeje.
Asimismo, un efectivo policial resultó herido tras una emboscada en el lugar. De tal manera, se procedió a la aprehensión de manifestantes que cometieron la agresión con el objetivo de dañar al cuerpo policial.
Por otra parte, los grupos movilizados volvieron a reorganizarse y restablecieron bloqueos en puntos clave como Río Seco y la exparada 8, en la ruta hacia el lago Titicaca y Copacabana, revirtiendo nuevamente los avances logrados por las fuerzas del orden.
La misma situación se replicó en Senkata, sobre la carretera La Paz–Oruro, además de la avenida Juan Pablo II y otras vías troncales de El Alto, donde los bloqueos fueron reinstalados.
En medio de la persistencia de estas medidas, se reportaron daños en la estación del teleférico Azul, que habría sido atacada por los manifestantes, creando hechos de violencia y ocasionando destrozos en sus instalaciones.
La ciudad de El Alto volvió a quedar con serias afectaciones en la conectividad hacia el Aeropuerto Internacional tras la reactivación de puntos de bloqueo por parte de sectores movilizados, en una jornada marcada por intentos fallidos de despeje y nuevos enfrentamientos con las fuerzas del orden.
La avenida Juan Pablo II se consolidó nuevamente como uno de los principales focos de conflicto.
En medio de este escenario, se registraron enfrentamientos entre movilizados y efectivos de la Policía Boliviana y la Policía Militar, con el uso de agentes químicos ante la presencia de personas que portaban dinamita, según los reportes. La tensión obligó incluso al repliegue de efectivos en algunos puntos, mientras el tráfico vehicular quedó paralizado.
Antes de la rearticulación de los bloqueos, también se reportaron ataques contra el transporte público, con vehículos apedreados en circulación, lo que generó la retirada de motorizados del sector por seguridad.
Los bloqueadores, con una actitud altamente agresiva, intentaron avanzar hacia la zona de la Ceja de El Alto.
Los enfrentamientos se prolongaron durante varias horas. En algunos sectores, retiraron las barreras de la vía para volver a bloquearla.
Los efectivos intentaron contener la protesta con el uso de agentes químicos, mientras que los manifestantes respondieron con dinamita y piedras.
Tras órdenes oficiales, los contingentes de la Policía y las FFAA se replegaron en distintos puntos de La Paz, en medio de los operativos desplegados durante la jornada, y quedaron a la espera de nuevas instrucciones tras los enfrentamientos registrados en el área.
El comandante de la Policía del Sur, Miguel Zambrana, confirmó la medida y señaló que el repliegue se realizó para evitar una escalada del conflicto y posibles bajas, mientras se evalúa la continuidad de las acciones en el terreno.
Asimismo, Zambrana sostuvo que no se pretende entrar en escenarios que puedan derivar en víctimas, aludiendo a que algunos grupos movilizados estarían buscando generar situaciones de confrontación que los expongan como víctimas del conflicto.

