Tras levantar la subvención a los carburantes en días pasados, el nuevo gobierno de Rodrigo Paz, está haciendo varias convocatorias al diálogo a distintos sectores que conforman el ahora movimiento obrero (mineros, fabriles, cocaleros del Chapare, magisterio de La Paz y El Alto y la Confederación Sindical de Trabajadores de Luz-Fuerza, Telecomunicaciones, Agua y Gas de Bolivia) y no teniendo éstos la mínima intención de llegar a acuerdos, quieren empezar a convulsionar el país, encabezados hoy por la dizque apartidaria Central Obrera Boliviana (COB), habiendo sido masista durante estos casi 20 años pasados, y ahora apoyados, además, por los masistas evistas quieren aprovechar el caos y tratar de sacar del poder al reciente posesionado gobierno central.
También tras de esto se nota la «mano enemiga opositora» del vicepresidente Edmand Lara. Quien recientemente dijo no estar de acuerdo con el levantamiento de la subvención a los carburantes y declarándose opositor a su propio gobierno. Frente a todo esto se va tejiendo el acortar el mandato presidencial constitucional de Rodrigo Paz. No hay otra interpretación. Lo que quieren estos movimientos obreros, masistas-evistas y laristas; es que suba a la presidencia Edmand Lara para que después llame a nuevas elecciones generales y se postule a Evo Morales nuevamente para la presidencia.
Todo se va tejiendo de esa manera. Y en los días que vienen (en medio del año nuevo) habrá marchas, protestas, líos y convulsiones en el país. Así empezarán a querer debilitar al gobierno de Paz Pereira, además, como ya dijeron, le exigirán la abrogación del DS 5503. Hasta ahora el gobierno central jugó muy bien sus piezas del ajedrez político, al haber determinado ampliar el feriado de Navidad hasta el 26 de este mes, lo cual logró desactivar por completo las movilizaciones previstas por dichos sectores sociales.
El gobierno de Rodrigo Paz no debe dar brazo a torcer en la medida económica que ya asumió, porque sí le doblan el brazo perderá autoridad y fuerza de gobierno para las próximas tomas de decisiones que vaya a asumir. Por supuesto que asumió una medida muy dura de shock, pero también sumamente necesaria para contener el desangramiento económico del país. No podíamos seguir viviendo en esa burbuja de engaño en la que nos tuvo el gobierno corrupto y ladrón del MAS (evismo y arcismo).
A todos afectará en sus bolsillos dicha medida económica, pero no queda otro camino que aceptar, para que mañana tengamos una economía real y sin engaños, como pasó después del “maldito decreto” 21060, lanzado por gobierno emenerrista de Víctor Paz en 1985. Sin duda, llegando a ser la medida más trascendental de su mandato el lanzamiento del Nuevo Plan Económico, la misma pese a haber contado con duros costos sociales. Y ante la amenaza de una huelga general indefinida en el país, por la clase obrera de ese entonces, el gobierno de Paz Estenssoro, declaró Estado de Sitio, logrando desarticular todo tipo de protesta.
A Rodrigo Paz también no le queda otro camino que insistir en buscar mediante el diálogo la solución a este problema. Y si cobistas, obreros, evistas y laristas no aceptan el mismo, Paz Pereira de forma inmediata debe tomar la misma medida del Estado de Sitio que adoptó su tío abuelo en 1985 y que, además, la propia Constitución Política del Estado (CPE) le faculta en su artículo 172 numeral 26 (declarar el estado de excepción o estadio de sitio) para pacificar el país. Eso hizo su par de Ecuador, Daniel Novoa, hace tiempo, cuando también levantó la subvención a los carburantes en dicho país. Y los sectores sociales ecuatorianos no lograron tumbarlo. Tome en cuenta todo esto, presidente Rodrigo Paz.
Otro factor que debe tener muy claro, es que la población en su mayoría, respalda el DS 5503, pese a que afectará su economía. No por algo varios grupos de la sociedad civil paceña rechazaron las protestas y cuestionaron las marchas que interrumpen las actividades comerciales, el normal desenvolvimiento laboral y destruyen el ornato público de la sede de gobierno.
El país no puede continuar con marchas, huelgas, bloqueo de carreteras y enfrentamientos entre bolivianos, porque eso solo perjudicará a la malograda economía que nos dejaron los gobiernos corruptos, autoritarios y asaltantes de las arcas del Estado, de Evo Morales y Luis Arce desde el 2006 hasta el 2026. Solo con mano dura y disciplina absoluta se restablecerá el orden, la paz y el trabajo en nuestra República de Bolivia.
El autor es Comunicador social.
