Las palabras del día:
“Quién no ha pensado alguna vez cuando un ser querido está en problemas o apuros: ojalá pudiera ayudarle de alguna manera”.
En mi modo de ver, existe alguna fuerza misteriosa y maravillosa que actúa en cada oración, en cada plegaria sincera que cualquier ser humano puede emitir con el pensamiento o con la voz hablada cuando sabemos que algún hermano está en problemas o en dificultades y no sabemos cómo ayudarle.
Entre hacer la oración o no hacerla existe una gran diferencia: las cosas y los eventos se mueven de otra manera cuando aprendemos a realizar oraciones o plegarias, lo hacemos con una actitud cariñosa y positiva.
El lazo que existe entre el universo y el hombre es indisoluble, decía un amigo llamado Edgar Aliaga y yo pienso actualmente que ese lazo es esencialmente de carácter mental.
Aprender a pensar ideas correctas y dignas es una tarea que tarde o temprano el ser humano, sea quien sea debería emprender y aprender también.
La forma negativa de pensar produce resultados adversos y desconectados de la armonía universal, es por eso que las personas que no tienen una buena relación con el Creador tampoco tienen una buena relación con las demás personas y, sobre todo, consigo mismas.
Podemos tomar siempre la decisión de tener una buena relación con el Creador, entendiendo que los caminos mentales siempre están abiertos.
La mejor forma de aprender a orar es a través de la experiencia, cualquier persona puede orar cuando entiende que basta ponerse en una actitud de serenidad, de sinceridad y reconoce el hecho de que somos seres de amor y estamos en este mundo para aprender, para experimentar, para mejorar y para ejercer nuestro poder personal para servir a la humanidad y a nosotros también, por supuesto.
Hoy puede comenzar y donde sea que esté, pídale al ser divino que le guíe en sus pensamientos, en sus actitudes y que algunos problemas menores se le vayan resolviendo, reitere la oración por dos semanas y verá los resultados. Nos vemos en los siguientes artículos que se publican los días miércoles y sábados en su periódico preferido EL DIARIO de Bolivia.
