La obra teatral “La mujer que iba a todas partes”, una comedia que aborda las dificultades sociales y familiares desde una perspectiva humorística, se presentará el viernes 6 y sábado 7 de noviembre, en Sultana Café-Arte, en La Paz.
La puesta en escena, escrita, dirigida y protagonizada por la actriz y dramaturga Graciela Tamayo Rocha, propone un recorrido por la existencia de una mujer desde antes de su nacimiento, mediante situaciones absurdas que combinan el humor con reflexiones sobre la pobreza, el machismo, las relaciones familiares y la realidad política boliviana.
La historia comienza con una particular representación de la protagonista en su etapa de espermatozoide, caracterizada por una actitud rebelde y su rechazo al color blanco. Posteriormente, atraviesa las fases de cigoto, mórula y feto, cada una acompañada de situaciones cómicas que reflejan las dificultades de la vida cotidiana.
Durante este recorrido, el personaje llega a organizar una especie de grupo focal con el público para buscar alternativas frente a las limitaciones económicas, convirtiendo las experiencias de precariedad en episodios que mezclan la sátira con la crítica social.
La narración también incorpora situaciones relacionadas con las actividades que comparte con su madre, desde los intentos de ingresar a conciertos hasta la participación en marchas sociales y celebraciones populares, como bodas, prestes y fiestas de quince años.
A través de estas experiencias, la obra plantea una mirada sobre las desigualdades y las dificultades que enfrentan las familias, al tiempo que destaca la capacidad de sobreponerse a las adversidades mediante el ingenio y el humor.
El montaje incorpora recursos audiovisuales que complementan la interpretación teatral, mediante proyecciones, video y técnicas de mapping, a cargo del artista multidisciplinario Israel Alberto Mayta, quien también participa en la actuación.
Mayta desarrolla su trabajo a partir de la denominada videoturgia, una propuesta que integra el lenguaje audiovisual con la dramaturgia escénica para ampliar las posibilidades narrativas de las representaciones teatrales. En su trayectoria ha colaborado con compañías como Teatro Feroz, Mímesis Teatro y Tamayo Producciones.
Por su parte, Tamayo Rocha cuenta con más de dos décadas de experiencia en teatro, cine y televisión. Es licenciada en Comunicación Social, tiene una maestría en Comunicación e Imagen Institucional y dirige la compañía Tamayo Producciones, responsable de este montaje.
A lo largo de su carrera obtuvo en dos oportunidades el Premio Nacional de Teatro Peter Travesí, además de reconocimientos Focuart. Entre sus trabajos figuran las obras “La Policía también llora” y “El amor se ha estido”, dentro de una trayectoria artística vinculada con la reflexión sobre los derechos humanos y las relaciones de género.
