Algunas personas utilizan el término “colapso nervioso” para describir una situación estresante en la que las exigencias de la vida resultan física y emocionalmente abrumadoras. Afecta a la capacidad de una persona para satisfacer sus propias necesidades y realizar tareas y actividades cotidianas. El término se utilizaba con frecuencia en el pasado, pero los profesionales de la salud mental ya no lo usan. En su lugar, es posible que escuches hablar del término “crisis de salud mental”.
El término colapso nervioso no es un término médico. Lo que algunas personas llaman colapso nervioso puede indicar un problema de salud mental que está causando una crisis de salud mental y necesita atención. Dos ejemplos son la depresión y la ansiedad, que pueden tratarse con medicamentos, terapia de conversación —también llamada psicoterapia— o ambos.
Los signos de un colapso nervioso varían de una persona a otra y de una cultura a otra. En general, un colapso nervioso implica que una persona no puede desenvolverse como de costumbre.
Por ejemplo, una persona puede:
- Llamar al trabajo para decir que está enferma durante días o incluso más tiempo.
- Evitar eventos sociales y faltar a citas.
- Tener problemas para comer, dormir o mantenerse limpia.
- Hablar de sentirse completamente desesperanzada o desamparada.
Otros comportamientos inusuales o problemáticos pueden ser síntomas de un colapso nervioso.
Fuente: Mayo Clinic
