Una situación de hambre se aproxima a Bolivia, según reciente análisis basado en un informe de Naciones Unidas. Este informe confirma reiteradas recomendaciones que desde hace años hizo este medio de comunicación para que sean adoptadas oportunamente medidas de previsión. Sin embargo, las autoridades del Estado Plurinacional respondieron con indiferencia, obnubiladas por la enorme cantidad de dinero que el país recibía por exportación de gas a países vecinos. Ahora “evistas” y “arcistas” son responsables de semejante situación de crisis en general.
Naciones Unidas señaló que diversas causas han producido ese enorme problema social, que ya se estaba anunciando y que podría durar varios años y solo podría ser solucionado con masiva ayuda extranjera. Como en otras oportunidades, ese fenómeno podría determinar la muerte de gran cantidad de personas y otros problemas. No solo eso, sino también podrían producirse enfermedades de diverso tipo, ya que por mala alimentación o ninguna, el cuerpo humano queda sin defensas biológicas y puede ser víctima de cualquier infección.
Al respecto, desde hace mucho tiempo desde la opinión pública se ha pedido un correcto manejo de la economía nacional, inclusive sugiriendo medidas para enfrentar problemas cuando llegue el tiempo de vacas flacas. Pero esas recomendaciones no fueron escuchadas por las autoridades del gobierno, particularmente en el campo agrícola, por lo que las políticas agrarias dictadas por gobiernos del MAS y establecidas en la Constitución vigente son erradas.
Por ello, hoy se observa escasez de alimentos y otros productos básicos, debido a que, desde el gobierno, desde el año 2006, no se ha impulsado la producción agrícola, especialmente en el occidente. Ahora es fácil deducir que las autoridades encargadas de garantizar la provisión de alimentos para la población seguirán mostrando indiferencia e incapacidad para resolver los problemas de desabastecimiento y encarecimiento de productos como alimentos. En consecuencia, queda para el próximo gobierno tan delicado asunto.
De este grave estado de cosas, el principal responsable el “primer presidente indígena de Bolivia”, Evo Morales, así como los ministros de agricultura, del INRA y otros, quienes no cumplieron con mejorar la producción de alimentos. Ese desgobierno prefirió dedicarse a la corrupción y no atender la necesidad del pueblo de contar con una canasta familiar accesible.
Es más, aplicó una política agraria anarquista y populista, por la cual los campesinos fueron privados de la propiedad de la tierra y debieron abandonar sus parcelas para migrar al exterior. Así grandes extensiones de tierras cultivables quedaron abandonadas y dejaron de producir para los centros urbanos. Tal irresponsabilidad de gobiernos masistas amerita un juicio de responsabilidades a esos funcionarios irresponsables, encabezados por el caudillo cocalero, que hoy se muestran impasibles ante la angustia popular.
Finalmente, ante las causas para que haya hambre en Bolivia, se requiere grandes medidas, considerando que cuando la medicina es más amarga, es más efectiva.
Grave anuncio de la ONU sobre Bolivia
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