Un niño murió de sarampión en la zona rural del condado de Lewis, en el estado de Nueva York, la primera muerte por esta enfermedad en el estado en 30 años, informaron las autoridades locales el lunes.
Los casos en Estados Unidos se duplicaron con creces: casi 4.900 hasta fines de octubre, frente a 2.289 en todo 2025, según los CDC. El país había declarado eliminada la enfermedad en el año 2000.
La gobernadora Kathy Hochul responsabilizó a Washington de erosionar décadas de progreso. En agosto, el presidente Donald Trump firmó una orden que pide reducir las vacunas infantiles y aplicar por separado la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola, lo que generó críticas.
La cobertura preescolar de esa vacuna bajó a 92,4% y las exenciones subieron a un récord de 4,2%. Pensilvania reportó este año cinco muertes, tres según el recuento de los CDC, todas de personas no vacunadas. (Agencias)
