El jefe de la misión electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, declaró que el equipo de observadores locales en 21 estados y el Distrito Federal constató que “la votación se desarrolló pacíficamente y con condiciones de seguridad adecuadas” y que “no se registraron problemas” en las primeras horas del proceso; sin embargo, al finalizar el acto electoral se amplió por dos horas el horario de votación en Brasil, debido a las dificultades del transporte.
Añadió que se llevó a cabo con transparencia y aseguró que los brasileños pueden confiar en el sistema electoral, e instó a los candidatos a respetar los resultados finales.
La Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore), integrada por autoridades electorales de toda la región, afirmó que la votación comenzó puntualmente y sin incidentes, y que el Tribunal Electoral de Brasil actuó con transparencia.
“Hemos recibido una acogida muy positiva del Tribunal Superior Electoral”, declaró Pamela Figueroa Rubio, de Uniore. “Nos hemos reunido con su presidente y ministros en cada ocasión y hemos tenido pleno acceso a la información relativa a la organización del proceso electoral”.
Más de 158 millones de brasileños fueron habilitados para votar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que enfrenta al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años y candidato del Partido de los Trabajadores (PT), con el senador Flávio Bolsonaro, de 45, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que cumple arresto domiciliario tras ser condenado por una trama golpista. Los centros de votación abrieron a las 8 y cierran a las 17, hora de Brasilia, la misma que en la Argentina, y se espera que los primeros resultados oficiales se conozcan poco después. Sin embargo, la jornada electoral fue ampliada por dos horas.
PRÓRROGA DE VOTACIÓN
La decisión del magistrado del Tribunal Supremo Federal (STF), Cristiano Zanin, de prorrogar dos horas la votación en todo el país, emitida poco después de las 17:00 horas, provocó confusión entre los miembros de las mesas electorales y los presidentes de los colegios electorales.
A minutos del cierre de las urnas, los candidatos presidenciales Lula da Silva y Flávio Bolsonaro solicitaron al Tribunal Electoral de Brasil extender el horario de votación en algunas ciudades, debido a problemas con el transporte público en nueve estados y a las fuertes lluvias en el sur del país.
El primero en realizar la solicitud fue el presidente brasileño, quien presentó una queja ante el Tribunal Electoral por la falta de colectivos en San Pablo y Salvador, dos grandes ciudades donde se impuso Flávio en la primera vuelta.
Los últimos colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas a las 19.00 hora local (22.00 GMT) para dar inicio al recuento de votos en la segunda vuelta electoral, poniendo fin al plazo extraordinario de dos horas fijado por la Corte Suprema Electoral.
Una parte sustancial de las escuelas cerró a las 17.00 hora local (20.00 GMT), el horario original de cierre, y otra parte continuó dos horas más por orden judicial, en medio de un clima de marcada confusión entre las autoridades de mesa.
La resolución la emitió el juez del Supremo Cristiano Zanin, antiguo abogado personal del mandatario y aspirante a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva, y extendió la recepción de votos hasta las 19.00 hora local (22.00 GMT) a minutos de que se cumpliera el plazo de cierre de los colegios. La medida respondió a un recurso interpuesto por el Partido de los Trabajadores, que denunció irregularidades y falta de transporte público en municipios gobernados por la oposición. No obstante, la notificación judicial llegó poco después de las 17.00, hora prevista para el cierre original. (Agencias)
