El papa León XIV pidió ayer por las víctimas del atentado perpetrado el viernes contra una iglesia ortodoxa en Jordania, expresó su preocupación por la “grave situación humanitaria” en Yemen e instó a promover el diálogo y la paz frente a la violencia. Habló desde la ventana del Palacio Apostólico, tras el rezo del ángelus, ante los peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro.
CERCANÍA CON LA COMUNIDAD DE HAMUD
“Aseguro mi oración por cuantos resultaron muertos y heridos el viernes en el atentado terrorista contra los fieles de la Iglesia Ortodoxa de San Jorge en Hamud, en Jordania”, dijo el pontífice. “Expreso mi cercanía a esa comunidad que se distingue por la pacífica convivencia y el respeto entre las diferentes religiones. Continuemos juntos rezando por la paz”.
El ataque ocurrió en la tarde del viernes, cuando varios hombres armados irrumpieron en el patio de la iglesia griega ortodoxa de San Jorge, en la gobernación de Karak, durante un funeral al que asistían cristianos y musulmanes, y dispararon “indiscriminadamente”, según testigos. Murieron nueve personas, después de que dos heridos críticos fallecieran el sábado en el hospital, y unas 40 resultaron heridas. El gobierno jordano señala que los sospechosos están vinculados al grupo Estado Islámico, aunque nadie reivindicó el ataque, y decretó tres días de luto nacional. El primer ministro, Jafar Hassan, sostuvo ayer que todas las agencias estatales trabajan para capturar a los responsables.
Miles de personas despidieron el domingo a los muertos. Ocho de los nueve fueron sepultados en una fosa frente a la iglesia, en un cortejo presidido por el patriarca ortodoxo de Jerusalén, Teófilo III. Los cristianos son cerca del 3% de los 11,5 millones de habitantes de Jordania, país de mayoría musulmana.
UN LLAMAMIENTO POR YEMEN
“Sigo con preocupación la grave situación humanitaria en Yemen, en particular en la ciudad de Taiz, donde la población sufre por la falta de comida, agua y atención médica”, lamentó el Papa. “Hago un sentido llamamiento para que cesen las hostilidades y se garantice al pueblo yemení y a todos los pueblos de la región vivir en paz”.
Los rebeldes hutíes mantienen un cerco sobre Taiz desde hace unas dos semanas y la asedian a diario para tomar su control. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU informó el viernes que más de 800.000 personas en la ciudad quedaron aisladas de la asistencia.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) contó más de 268.000 desplazados, sobre todo desde septiembre. Las cifras de muertos no coinciden: la Red Yemení de Derechos y Libertades denunció que al menos 212 civiles, 38 de ellos menores, murieron por bombardeos “indiscriminados”, francotiradores y minas. La ONU, en cambio, verificó hasta el miércoles 57 civiles muertos y 194 heridos, y dijo que la mitad de los muertos eran niños, según OCHA.
ENCUENTRO en ASÍS, SIN EL PAPA
León XIV recordó la cita interreligiosa del martes 27 de octubre en Asís, bajo el lema “Paz desarmada y desarmante”, que conmemora los 40 años de la Jornada Mundial de Oración por la Paz convocada por San Juan Pablo II.
“Nunca como hoy es evidente que las guerras, además de sembrar muerte y destrucción, empobrecen y dañan al mundo. Que el Señor inspire decisiones de diálogo y de paz”, expresó.
El pontífice, de 71 años, no asistirá. Su médico personal, Luigi Carbone, y el cirujano que lo operó, Stefano Margaritora, desaconsejaron por precaución el viaje en helicóptero, dado el poco tiempo transcurrido desde la cirugía.
Atentado contra iglesia ortodoxa en Jordania
León XIV pide el cese de las hostilidades en Yemen
> Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa expresó su cercanía a la comunidad ortodoxa de Hamud y alertó sobre la situación en Taiz, donde, dijo, la población sufre por “la falta de comida, agua y atención médica”.
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