Un avión de Boliviana de Aviación que cubría la ruta Iquique–Santa Cruz aterrizó de emergencia ayer en horas de la tarde en el Aeropuerto “Jorge Wilstermann” de Cochabamba, luego de que la tripulación detectara una condición irregular en el sistema de calefacción de las ventanas laterales de la cabina de mando.
De acuerdo con la información difundida por la aerolínea estatal, el incidente se registró durante la operación del vuelo OB 1721, correspondiente al tramo entre Iquique, Chile, y Santa Cruz de la Sierra. Esa ruta figura como operación de BoA entre ambos destinos en plataformas de seguimiento aéreo.
La empresa informó que el desvío hacia Cochabamba fue asumido como una medida estrictamente preventiva y en cumplimiento de los protocolos de seguridad operacional. La aeronave aterrizó sin novedad y bajo condiciones normales, según el reporte institucional.
Tras el aterrizaje, personal de bomberos y ambulancias se desplazó hasta la zona de atención para activar el procedimiento de emergencia. Los pasajeros fueron evacuados de la aeronave y sometidos a una revisión médica preliminar. Hasta el momento, no se reportaron personas heridas.
Luego de la intervención inicial, el avión fue trasladado a un hangar para las inspecciones técnicas correspondientes. Los equipos especializados deberán establecer qué originó la condición reportada en el sistema de calefacción de las ventanas laterales de la cabina de comando.
Aunque la aerolínea calificó el hecho como preventivo, el incidente vuelve a poner bajo observación los controles de mantenimiento, la capacidad de respuesta operativa y la necesidad de informar con transparencia a los pasajeros. En aviación, un aterrizaje de emergencia puede estar dentro del protocolo, pero también exige explicaciones técnicas claras para evitar incertidumbre y preservar la confianza pública. (Cochabamba, agencias)
