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Presencia política femenina debe dejar de ser tortuosa

La exsenadora, Centa Rek, advirtió a través de sus redes sociales, que no se debe tolerar ni naturalizar el maltrato hacia las mujeres en la política, tanto en el ámbito público como privado, por su impacto en la sociedad y en las nuevas generaciones.

“Llama profundamente la atención que en Santa Cruz aún se tolere el ejercicio de la violencia política hacia las mujeres, y peor aún, que se pretenda normalizarla como parte de una campaña electoral”, señala la exsenadora.

Las críticas se generaron luego de que el candidato a la Gobernación de Santa Cruz, Otto Ritter, realizara declaraciones con acusaciones y calificativos hacia sus detractores en torno al reto del “bikinazo”, propuesta que —según indicó— su candidata a la vicegobernación, Dianey Caba, cumpliría en caso de ganar las elecciones subnacionales. El postulante sostuvo que se trató de un comentario en tono de broma.

“¿Quién más bulla ha hecho? Una farisea, que en 2019 gritaba: ‘Camacho, mi macho’. Y nadie dijo: ‘esta boca es mía’, ¿no?”, manifestó durante un programa televisivo y apunto a Paola Aguirre, a quien cuestiono fuertemente.

Ante estas declaraciones Centa Rek se pronunció al respecto: “Es inaceptable que un candidato a gobernador se refiera de manera burda y peyorativa a una mujer candidata a vicegobernadora, intentando reducir su participación política —según sus propias palabras— a la supuesta adhesión a ‘un macho candidato’, o como él mismo lo expresó: ‘su macho’. No hay nada más vulgar ni más violento que estas alusiones, que buscan deslegitimar, minimizar y ridiculizar el esfuerzo de mujeres que han construido, codo a codo, este territorio cruceño”.

La exsenadora señaló que la violencia política contra las mujeres continúa siendo una problemática vigente, marcada por situaciones de desgaste, descalificación y falta de reconocimiento a su participación en el ámbito público. Advirtió que persisten discursos machistas, bromas ofensivas y actitudes que invisibilizan sus propuestas, además de una estructura social que —según indicó— tiende a silenciar, ignorar y denigrar a quienes buscan incidir activamente en sus comunidades.

“Si hay algo urgente que debemos transformar en nuestra tierra, es la discriminación y la violencia que aún recae sobre las mujeres. No podemos seguir aceptando que el ejercicio político femenino sea un camino tortuoso, lleno de obstáculos que no responden a la capacidad, sino al prejuicio”, manifestó en su publicación.

La exautoridad sostuvo que no es aceptable tolerar el maltrato “ni en privado ni en público”, a mismo tiempo de referirse que niñas y mujeres observan a sus referentes políticos. “Nada de lo que se dice o se hace desde el poder es inocuo. La sociedad se construye a partir de esas acciones”.

“Un candidato debe ser, ante todo, respetuoso. No puede ni debe recurrir a expresiones burdas para intentar rebajar, de forma vulgar y peyorativa, el rol de las mujeres en la política. Quien aspira a liderar, debe estar a la altura de los valores que una sociedad justa exige”, se lee al final de su publicación.

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