Algunos despistados tildaron de nefasto al Gobierno nacional. Están equivocados. Quienes fueron nefastos son aquellos que, en un lapso de 20 años, empobrecieron al país. Dilapidaron alegremente los recursos provenientes del auge gasífero. Que nos dejaron una crisis político económica, que tocaba fondo, cuyo resultado fue la inestabilidad, frenada hace poco. La confiscación de dólares de los pequeños ahorristas. Escasez de combustibles. Una corrupción que corroía la administración pública. La canasta familiar en las nubes. Persecución a quienes pensaban diferente. Cárceles llenas de presos políticos. Posiblemente emulando políticas represivas de las dictaduras latinoamericanas.
El gobierno actual representa capacidad y creatividad para conducir la nave del Estado. Ha revertido aquella situación, en apenas noventa días. En aras del bienestar y la tranquilidad ciudadana. Un tiempo breve para ejecutar políticas de cambio. Lo que no pudieron o no quisieron hacer en los últimos 20 años. Con una visión oportuna y precisa ha encarado la apertura política y económica. Obteniendo resultados favorables de la comunidad internacional. Se condujo con consensos internos y externos. Impulsó actitudes favorables para la propiedad privada, que genera empleo y atrae dólares. Y con tino ha ejecutado proyectos. Posiblemente haya conflictos de carácter interno, que deberían ser limados lo antes posible. Los despistados jamás aceptarán esa realidad. Desde el llano pueden lanzar dicterios o apreciaciones infundadas. Tienen derecho al pataleo.
Las denuncias sobre supuestas irregularidades mellaron la dignidad nacional y deterioraron los objetivos trazados, el nuevo ciclo político. Empañaron las conquistas logradas en apenas noventa días. El esfuerzo, en particular, de quienes lideraron el proceso renovador, que cuenta con el respaldo interno y externo. No habría que dejar cabos sueltos para que la oposición haga de las suyas, con miras a las subnacionales.
Deberían ser esclarecidas y transparentadas, como exige la población. Evitando, de esa manera, las versiones antojadizas, que son propaladas por quienes tratan de manchar el nuevo ciclo político. Por quienes tratan de destruir la imagen de sus conductores. Los adversarios hacen escarnio con tales temas. Particularmente aquellos que creen tener las manos limpias. Que cometieron crasos errores en sus gestiones. Que empobrecieron al país, con la práctica de la corruptela. Que robaron a los bolivianos sus recursos, de una forma descarada. Tarde o temprano tendrán que comparecer ante la justicia. Otros ya guardan detención en las cárceles.
Abaratar la canasta familiar, debería ser el objetivo inmediato. No se debería permitir que el hambre devaste a las familias de escasos recursos. El anterior gobierno se hizo de la vista gorda en este asunto. La corrupción hincó sus dientes en el seno de EMAPA. Hicieron negocio con la harina, en perjuicio del pueblo boliviano. Se enriquecieron con el hambre de la ciudadanía.
En suma: ¡Bolivia cambiará, con el nuevo ciclo democrático!
Con capacidad y creatividad
Severo Cruz Selaez
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