Tras una polémica sesión de Cámara de Diputados en la que se eligió a la directiva para la legislatura 2026-2027, en medio de irregularidades que derivaron en gritos, empujones y amagues de pelea, diferentes actores políticos cuestionaron que la disputa por “pegas” y espacios de poder en el ente legislativo, lleven a parlamentarios a incurrir en viejas prácticas y actos bochornosos similares a la época del “masismo”.
Los principales cuestionamientos al proceder de los legisladores tienen que ver con las formas adoptadas para resolver controversias, en las que se deja de lado el diálogo y se opta por la imposición de criterios o la obstaculización de procedimientos como forma de presión, realidad que pone en evidencia cierto grado de inmadurez política y recuerda las sesiones bochornosas que eran frecuentes en el pasado período constitucional.
Además, se reprochó que la vehemencia con la que actúan algunos legisladores al momento de defender espacios de poder o atribuirse cargos para beneficiar con “pegas” a sus militantes, no sea la misma a la hora defender los intereses del país o pelear por reivindicaciones legítimas de la ciudadanía.
En criterio del exdiputado paceño Amílcar Barral, lo demostrado por los miembros de la Cámara Baja en su reciente sesión, fue “patético” y una señal de las malas prácticas que quedaron casi normalizadas después de dos décadas con un partido hegemónico en el poder.
“Pensé que toda esta vergüenza había terminado con el MAS, tal parece que está Asamblea será la peor de la historia, y de lejos. Varios se hicieron comprar con celulares, viajes, medallas, pegas y de todo”, criticó Barral, lamentando que nuevamente las dádivas para legisladores sean las que definan una elección de directiva.
Al respecto, el analista y exdefensor del pueblo Waldo Albarracín, advirtió que las polémicas en las que se vio envuelto el diputado Castro, sumadas a serias denuncias de supuesta corrupción durante su gestión al frente de la Cámara Baja, debían haber sido motivo suficiente para que no exista posibilidad de una reelección; sin embargo, para muchos congresistas son más importantes sus objetivos políticos y optaron por reelegirlo, “como una forma grosera de respaldar inconductas”.
“Las imágenes verídicas que muestran a una mujer amarrándole los calzados al presidente de la Cámara de Diputados, hace un tiempo, deberían ser razón y causa suficiente para su no reelección en el cargo. Ese es el perfil de quienes dicen representar al pueblo en la Asamblea Legislativa Plurinacional”, lamentó.
Otras críticas a la forma en que el presidente de la Cámara de Diputados logró su reelección en el cargo, hacen referencia a la vulneración de procedimientos internos, como una votación por mayoría absoluta, como lo exige el artículo 33 del Reglamento General de la Cámara Baja.
Según el diputado paceño Carlos Alarcón, la reelección de Castro fue “ilegal y arbitraria”, al dar por conformada una nueva directiva sin una respectiva votación y el respaldo de una mayoría absoluta de los presentes.
“Con este mal ejemplo, no sólo estamos repitiendo las prácticas viciosas del MAS, que han destruido la institucionalidad del país, sino que las estamos agravando, por intereses mezquinos de pegas y de espacios de poder. Estamos rifando lo más sagrado de la república, su fortaleza institucional, que costará mucho tiempo y esfuerzo recuperarla”, sostuvo Alarcón, puntualizando que la única forma de reparar esta arbitrariedad es convocando a una nueva sesión para elegir legal y democráticamente a la nueva directiva.
“Como presidente de Cámara, de la gestión que está concluyendo, tiene todas las potestades y atribuciones para llevar adelante una sesión ordenada, ante cualquier situación conflictiva que se presente y no por ello puede pasarse por alto la ley”, indicó.
Desde APB-Súmate, el diputado Diego Brañez calificó a la sesión del pasado viernes como una “auténtica vergüenza nacional”, tomando en cuenta que incluso organizaciones gremiales y sindicales respetan sus reglamentos internos a la hora de elegir a sus autoridades.
“Esto ha sido una vergüenza para el país, es una vergüenza para el PDC, es una vergüenza para el propio presidente”, observó el parlamentario cochabambino, lamentando que una elección de directiva en el Legislativo se haya realizado mediante proclamación y aplausos, sin una votación formal como corresponde en un Órgano del Estado.
“La votación ha sido por aplausos, claro, con todo el aparato logístico de funcionarios que han venido, así ha sido elegido Castro”, cuestionó Brañez, adelantando que su bancada no reconocerá a la nueva directiva camaral mientras no se respete la democracia y los procedimientos establecidos.
Nueva legislatura; mismos bochornos
Pegas e intereses hacen que la ALP repita viejas prácticas del “masismo”
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