La Gobernación de Santa Cruz iniciará trabajos de limpieza y encauzamiento del río San Julián para retirar árboles caídos y tarope que obstruyen el flujo del agua y aumentan el riesgo de nuevos desbordes en las comunidades cercanas.
La decisión fue asumida tras una inspección realizada por representantes del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (Coed), el Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi), la Asamblea Legislativa Departamental, la Alcaldía de Cuatro Cañadas y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), junto con equipos técnicos de las instituciones involucradas.
Durante el recorrido se identificaron obstrucciones en diferentes sectores del cauce, donde la acumulación de vegetación y árboles dificulta la circulación del agua y favorece las inundaciones.
El secretario departamental de Seguridad Ciudadana, Jorge Santisteban, informó que las riadas ocasionaron la pérdida de 17 toneladas de granos. Explicó que, por disposición del gobernador Juan Pablo Velasco, se efectuará una evaluación técnica para determinar las intervenciones necesarias y atender los sectores de mayor riesgo.
El director del Searpi, Diego Jordán, señaló que las afectaciones también alcanzan a San Julián, San Ramón y San Miguel de Velasco, mientras que el desborde del río afecta al puente San Miguelito. Precisó que las primeras labores estarán orientadas a despejar el cauce y posteriormente se ejecutarán trabajos mecanizados para mejorar la circulación del agua.
Por su parte, el alcalde de Cuatro Cañadas, Johan Bergen, advirtió que existen árboles de gran tamaño que obstruyen el río aproximadamente cada 500 metros, situación que dificulta el desplazamiento del caudal y aumenta la posibilidad de inundaciones.
La autoridad municipal expresó su preocupación porque el nivel del agua ya alcanza alturas similares a las registradas durante las mayores crecidas de años anteriores, pese a que la temporada de lluvias recién comienza.
Ante este escenario, las instituciones participantes elaborarán un informe técnico para identificar los puntos críticos, definir las intervenciones y establecer las prioridades de atención. Las medidas contemplan el retiro de obstáculos y el mejoramiento de las condiciones del cauce para reducir el peligro de nuevos desbordes.
Bajo la coordinación del COED y por disposición del gobernador Juan Pablo Velasco, la Gobernación cruceña articula acciones preventivas con el Searpi, la ABC, los municipios y los equipos especializados ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
Las intervenciones tienen como finalidad proteger a las familias asentadas en las zonas vulnerables, resguardar la producción agrícola y disminuir los daños que podrían provocar futuras riadas en las comunidades del departamento. (Santa Cruz, agencias)
