Las infusiones naturales pueden ayudar a aliviar algunos dolores de cabeza leves, especialmente cuando están relacionados con tensión, estrés o deshidratación.
Algunas opciones son:
- Manzanilla: puede favorecer la relajación.
- Menta o hierbabuena: su aroma y sabor refrescante pueden resultar reconfortantes.
- Jengibre: puede ser útil especialmente cuando el dolor de cabeza se acompaña de náuseas.
- Limón con agua tibia: ayuda principalmente a mantener una buena hidratación.
- Lavanda: una infusión suave puede favorecer la relajación.
Preparación: coloca 1 cucharadita de la planta seca en una taza de agua caliente, deja reposar 5–10 minutos y cuela. Tómala tibia.
Además, procura beber suficiente agua y descansar en un lugar tranquilo.
Si el dolor de cabeza es muy intenso, aparece de forma repentina, es diferente a lo habitual o viene acompañado de fiebre, confusión, debilidad, problemas para hablar o ver, busca atención médica de inmediato.
