Los productores de coca del Trópico de Cochabamba mantienen una vigilia en el retén de El Castillo y realizan revisiones a los vehículos que circulan por el sector, mientras sus dirigentes sostienen una reunión con efectivos de Umopar para buscar una salida al conflicto.
La movilización comenzó después de la detención de un productor y la retención de su vehículo durante un control, situación que llevó a los cocaleros a tomar el punto antidrogas y permanecer en el lugar pese a que las medidas de presión se desarrollan en un contexto de Estado de Excepción.
Según los dirigentes, el motorizado transportaba cal agrícola, un producto que los agricultores utilizan para regular el pH del suelo y desinfectar piscinas destinadas a la crianza de tambaquí, mientras que el productor detenido habría sido trasladado posteriormente hasta Chimoré.
La situación generó el principal reclamo del sector, que exige la liberación de su compañero mientras cuestiona los procedimientos aplicados en los controles de la zona, además de observar las revisiones relacionadas con el transporte de combustible.
El dirigente de la Federación del Trópico de Cochabamba, Víctor Mencia, sostuvo que los productores pueden trasladar hasta 120 litros de combustible, de acuerdo con la interpretación que hace el sector de la normativa vigente, y advirtió que podrían acudir a la Fiscalía o al juzgado de Villa Tunari si sus demandas no son atendidas.
Los representantes de los productores trasladaron sus observaciones a los efectivos de La unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) durante la reunión instalada en El Castillo, y anunciaron que los reclamos serán puestos en conocimiento del Comando Regional de esa unidad para buscar una respuesta a sus planteamientos.
La presencia de los cocaleros en este punto adquiere relevancia por la función que cumple El Castillo dentro de las operaciones contra el narcotráfico en el trópico cochabambino, debido a que desde allí se realizan desplazamientos hacia comunidades y rutas donde se han ejecutado operativos contra actividades vinculadas a la producción y tráfico de drogas.
En intervenciones anteriores realizadas en la región fueron incautadas sustancias controladas, vehículos, precursores químicos, armas y municiones, además de registrarse la destrucción de fábricas de pasta base y laboratorios de cristalización, mientras que también se reportaron operaciones contra organizaciones criminales y aeronaves utilizadas para transportar cocaína.
El sector cocalero sostiene que no busca generar una escalada de conflicto con la toma del punto de control y mantiene su vigilia mientras espera una respuesta de las autoridades, en tanto las conversaciones con Umopar buscan encaminar una solución a las demandas planteadas. (Con información de Unitel y Red Uno)
