Querer es «desear o apetecer», otras acepciones son «amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo». Sin embargo, se puede usar la palabra quisiera para referirse al pasado o al presente e implica un deseo o una condición.
Aprendido esto, recurro a la remembranza y, en particular. a algunas anécdotas con una persona a la que quiero mucho. Por ello no quisiera cuando…
• nazcas, padezcas de alguna enfermedad.
• recién cambiado el pañal, vuelvas a…
• hayas comido, que tanto trabajo me costó buscar la leche, la vianda, el pollo, no te la comas todo o la botes.
• al comprarte tu primer juguete, te asustes, llores…
• fueran a tomarte las fotos de tu cumpleaños, el queque o la torta no llegaran a tiempo.
• fueses por primera vez a la escuela con tus zapatos nuevos, éstos te aprieten.
• ya en tu etapa de adolescente, me pidas permiso para una ‘pijamada’ y no conozca a tus amiguitas, ni el lugar ni a los padres de familia de ellas.
• cuando esperemos que tus amigas y amigos asistan a la celebración de tus quince años y te desesperes porque nadie llegue, sin haberte contado, por supuesto. que les pedimos que llegasen un poco más tarde.
• me citen de la escuela y que, al entregarme el boletín de notas, tengas alguna asignatura desaprobada, sin habérmelo dicho antes.
• te regañe y me reclames, me irrespetes con voz alta, cuando no has recibido esa educación.
• tus profesores universitarios en tu primer año de la carrera sean los más exigentes y quieras que te gestione el cambio de grupo.
• te pregunte si necesitas que nos sentemos a conversar sobre tus relaciones con chicos y el cuidado que debes tener y no te sientas segura, para poderlo hablar.
• sea tu día de graduación, no podernos abrazar y, por qué no, llorar de alegría.
• me cuentes de tu primer trabajo, en cuanto a los choques con la realidad porque la vida laboral es mucho más compleja que la de estudiante, no hablemos de ello y pueda aconsejarte.
• aspires a una plaza mejor, afín con tu perfil y que te permita un mejor desempeño, no apoyarte viendo juntos los pros y los contras.
• tengas novio, no me hables de él, no me lo presentes, solo para aconsejarte respetando siempre tu decisión.
• te cases y yo no pueda estar presente, no me compartas fotos, videos de la boda.
• desees emprender nuevos rumbos, con vistas a “crecer” profesionalmente, una nueva vida, no sistematicemos aún más nuestros encuentros virtuales.
• hablemos, que siempre sonriamos, lloremos y que algún día exista la posibilidad de vernos presencialmente y si no lo es, aprovecho para decirte que siempre me has hecho un padre muy feliz.
Estimado lector, la vida sigue, trate de vivir los mejores momentos junto a los suyos, hágalo, se lo recomiendo. Este relato puede ser real o tener algo de ficción, pero le soy honesto, me costó, en algunos momentos, no derramar una lágrima.
El autor es Licenciado en Ciencias Pedagógicas.
