El gobierno chileno trasladó ayer a casi 300 reclusos de alto riesgo a una enorme prisión nueva, medida con la que el presidente José Antonio Kast busca recuperar impulso en su principal promesa de campaña de combatir al crimen organizado.
Kast viajó a la recientemente inaugurada cárcel La Laguna, una de las más grandes de Chile, ubicada a unos 250 kilómetros (155 millas) al sur de la capital chilena, Santiago para supervisar el traslado, que su gobierno describió como una iniciativa para aliviar el hacinamiento en las prisiones y evitar que líderes de pandillas encarcelados dirijan a distancia sus empresas criminales desde la prisión.
Imágenes difundidas por el gobierno mostraron a los internos apiñados en filas, con la cabeza agachada y los pies encadenados, lo que evocó escenas de El Salvador, donde el presidente Nayib Bukele ha hecho énfasis en difundir en redes sociales sus estrictas medidas de seguridad. La campaña de encarcelamiento masivo derivó en una reducción drástica de la violencia, pero suscitó denuncias de grupos de defensa de los derechos humanos por detenciones arbitrarias, abusos y el deterioro de las libertades civiles.
PRESIDENTE DE CHILE
Al igual que otros aspirantes presidenciales de derecha en toda América Latina, más recientemente en Colombia y Perú, Kast invocó a Bukele como modelo para sus propias promesas de combatir el crimen organizado. Durante la campaña del año pasado, Kast visitó El Salvador para estudiar las políticas de seguridad de Bukele y recorrer la tristemente célebre megacárcel del país, donde no se permiten visitas, recreación ni educación.
Las autoridades informaron que 295 reclusos fueron trasladados a La Laguna ayer en la madrugada desde prisiones de todo el país, incluidos 37 integrantes de organizaciones criminales.
Se prevé que otros cien presos sean trasladados la próxima semana, a medida que el gobierno avanza gradualmente para llenar La Laguna, que puede albergar a 2.320 internos en más de una docena de unidades, incluidas alas de máxima seguridad. Está equipada con 1.500 cámaras de vigilancia, escáneres corporales y tecnología diseñada para bloquear señales de teléfonos celulares.
PRISIÓN MODERNA
La prisión, presentada como la instalación más moderna y segura de Chile, abrió sus puertas el año pasado bajo el predecesor de Kast, el presidente de izquierda Gabriel Boric, y comenzó a recibir reos meses antes de que Kast, aliado del presidente estadounidense Donald Trump, asumiera el cargo.
El intento de Kast de dar publicidad a la medida llega mientras busca cumplir sus promesas emblemáticas en materia de seguridad tras un inicio vacilante. Destituyó a su primer ministro de Seguridad poco más de dos meses después de iniciar su gobierno, y tuvo dificultades para implementar su promesa central de campaña de deportar rápidamente a inmigrantes.
Hasta ahora, su gobierno deportó a unos 878 de los aproximadamente 300.000 inmigrantes en Chile que carecen de permiso para estar en el país. Otros 7.501 inmigrantes se fueron voluntariamente durante los primeros siete meses de 2026. (Independent)
