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La Paz-Cochabamba, un camino estratégico

Desde antes de la creación de la república, un camino directo de La Paz a Cochabamba ha servido para unir el oriente con el occidente, así como desarrollar la potencia natural de los Yungas paceños. Esa ruta comunicaba a  los dos departamentos, no se daba la vuelta por Oruro para llegar a la ciudad del valle que, por entonces, era considerada como “el granero del Perú”. Además, los viajeros de Cochabamba estaban relacionados con Perú y Antofagasta en Chile por otro camino directo que llegaba a Tarata, pero no a la capital valluna, mientras otra vía directa unía Potosí, Chuquisaca y Santa Cruz.

Esos caminos originaron notable progreso en dichas regiones, hasta que dejaron de ser usados para transporte en carruajes y diligencias, prefiriéndose otras vías para unir las ciudades del Alto Perú y después de la nación boliviana. La historia recuerda que el presidente Andrés Santa Cruz hizo su primer viaje a Cochabamba y Sucre atravesando los Yungas de La Paz.

Creada Bolivia, el antiguo sistema caminero cambió a partir de los gobiernos de José María Linares y Mariano Melgarejo y, de esa manera, las vías antiguas quedaron fuera de uso y los pueblos que estaban en el trayecto antiguo comenzaron a decaer. Por ejemplo, pueblos como Irupana, Tarata y Totora fueron abandonados.

Uno de esos caminos estratégicos era el de La Paz, Irupana, Ayopaya y Cochayanta, recordando su importancia en el pasado para las guerrillas de Ayopaya y Yungas de La Paz, que fueron la base de movimientos independentistas. La antigua vía La Paz-Cochabamba dejó de funcionar y el transporte se desvió por Oruro, aumentando la distancia del recorrido y las dificultades. Melgarejo fue el que más usó este camino que, por lo demás, bajaba el valle cochabambino, por Tapacarí a partir de Sayari, antigua capital de los invasores incas.

Desde entonces, cambió el sistema caminero en Bolivia, haciéndose más difícil y costoso. Además, fueron perjudicadas importantes poblaciones, como Totora, Tarata, Cliza y otras de los Yungas de La Paz. También el cambio de vías causó la decadencia de esas zonas de alta producción. Y esos caminos fueron deteriorándose y dejaron de operar, hasta que hace unos años, algunas autoridades paceñas propusieron rehabilitar, por lo menos, la vía La Paz a Cochabamba por el camino a los Yungas. Pero, el proyecto solo avanzó algunos kilómetros y fue abandonado sucesivamente por las prefecturas.

Pero en un reciente discurso, el presidente Rodrigo Paz ha ofrecido impulsar  la construcción de una nueva carretera para comunicar La Paz con Cochabamba a través de la zona de Río Abajo. Así el tiempo de viaje entre ambos departamentos sería solo de cuatro horas, sin pasar por El Alto. Agregó el presidente Paz que ya se tiene un presupuesto para la apertura de esa obra estratégica, lo cual  también compromete a la Gobernación y municipios locales.

Al respecto, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que da prioridad a la construcción de una carretera que una Río Abajo con Quillacollo, lo que demandaría un plazo de dos años.

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