Para crear el mundo de La Odisea, Christopher Nolan vuelve a colaborar con la diseñadora de producción Ruth De Jong, quien fue nominada al Óscar® por su trabajo en Oppenheimer. Entre otros de sus créditos se encuentran Us y Nope, de Jordan Peele. Ella fue la primera persona que Nolan y Emma Thomas contrataron para La Odisea una vez que Nolan terminó de escribir el guion en la primavera de 2024. Su respuesta inicial a esta oportunidad fue una mezcla de asombro y terror.
Durante los primeros días del proyecto, a De Jong le encantaba observar cómo los demás tenían la misma reacción que ella ante el guion.
ESTÉTICA E INVESTIGACIÓN
Como siempre, Christopher Nolan se había comprometido a crear un mundo cinematográficamente fantástico que se sintiera lo más realista posible. “Quería aportar mi sensibilidad al género de la mitología griega, un tipo de narrativa cinematográfica que me gusta mucho y que creo que puede tener un gran impacto en el público”, expresa Nolan.
Nolan y De Jong trabajaron con LAUREN SANDOVAL (Oppenheimer, A Complete Unknown), una investigadora visual que los ayudó a ahondar en la cultura de la Edad del Bronce. “Para Chris era muy importante averiguar exactamente qué sabemos sobre la época de la Guerra de Troya”, señala la productora Emma Thomas.
Sin duda, descubrir detalles más concretos sobre esa época habría facilitado las cosas.
LOCACIONES Y DURACIÓN DE LA PRODUCCIÓN
Nolan y De Jong dedicaron meses a viajar y a investigar en su búsqueda de lugares donde pudieran crear los distintos reinos descritos en el poema de Homero —las playas de la desafortunada Troya, la Cueva del Cíclope, el inframundo de Hades, y las islas donde vivían Calipso, Circe, los lestrigones e Ítaca, por no hablar de los mares tempestuosos que las separaban. Entre sus criterios figuraba el deseo de evitar los tópicos habituales de las epopeyas de “espadas y sandalias de cuero” de los inicios de Hollywood, muchas de las cuales se rodaron en los desiertos de España o se inspiraron en el arte romántico. Nolan y De Jong encontraron finalmente lo que buscaban en seis países: Marruecos, Grecia, Italia, Islandia, Escocia y Estados Unidos. Lo que no pudieron rodar en locaciones, lo construyeron y fue rodado en estudios de California.
Conseguir hacer todo eso para Nolan a lo largo de 91 días de rodaje repartidos en seis meses no fue fácil, pero Emma Thomas, que ha producido todas y cada una de sus películas, ha forjado su carrera superando retos audaces.
TROYA
La producción de La Odisea inició en febrero de 2025 en Marruecos. Las playas de Esauira en la costa Atlántica sirvieron de escenario para el hallazgo del Caballo de Troya y como punto de partida del viaje de Odiseo de regreso a Ítaca. Aït Benhaddou, situada cerca de la cordillera del Atlas, proporcionó el espacio y las estructuras para que De Jong creara el gigantesco escenario de 360 grados que representaba la legendaria y condenada ciudad de Troya.
Empezaron el rodaje con la caída de Troya. “Necesitábamos que tuviera una magnitud absolutamente colosal y que fuera lo más envolvente posible”, señala Nolan.
El set de Troya abarcaba más de una hectárea, es decir, más de 10,200 metros cuadrados, un espacio lo suficientemente amplio como para albergar a 2,000 extras y más de 60 estructuras. Entre esas estructuras se encontraba el Templo de Atenea, el edificio más grande del set, que medía 15 metros de ancho por 15 metros de profundidad, por 11 metros de altura. El equipo de De Jong también construyó a mano la amplia escalinata de piedra que conducía a la plaza y al templo.
Además, el equipo de producción construyó unas Puertas de Troya funcionales, junto con una muralla perimetral con almenas hechas a la medida.
Cada elemento fue diseñado para integrarse a la perfección con Aït Benhaddou y para ayudar a recrear ante la cámara la grandiosidad de Troya. La producción también utilizó grúas para traer 15 olivos adultos para aportar verdor a la parte recién construida del set.
EL CABALLO DE TROYA
Nolan inició la producción con una visión muy clara del Caballo de Troya, ya que había discutido mucho sobre el tema cuando, a principios de la década del 2000, le habían propuesto dirigir la película Troya.
La adaptación de Nolan acentúa el engaño de Odiseo al hacer que resulte menos sospechoso que el tradicional caballo sobre ruedas. Su Caballo de Troya se presenta como una ofrenda al dios del mar Poseidón, abandonado en la orilla para que se lo lleven las olas.
Se construyeron varios caballos para ser usados en diferentes locaciones. Cada uno medía aproximadamente 10.5 metros de altura.
El Caballo de Troya utilizado en la playa de Esauira sufrió un gran desgaste tras múltiples tomas, y eso incrementaba la ansiedad de De Jong. Gracias a las reparaciones necesarias, Kirk y su equipo pudieron darle al caballo varias vidas más para las escenas que quedaban por rodar.
ÍTACA
La isla Favignana situada cerca de Sicilia representó a Ítaca, hogar de Penélope, Telémaco, y Odiseo, perdido desde hacía tiempo. De Jong construyó estructuras en el campo que comprendían la ciudad de Ítaca, la granja de cerdos y la humilde morada de Eumeo, el leal amigo y porquero de Odiseo. Pero lo que convenció a Nolan y De Jong fue un castillo del siglo XV, el Castello di Santa Caterina, situado en la cima del Monte Santa Caterina, una colina escarpada que se eleva 314 metros sobre el nivel del mar, con una vista panorámica de 360 grados del campo y del mar Mediterráneo. Este lugar tampoco tenía acceso a carreteras; para llegar al fuerte rústico, había que caminar.
La producción consiguió el permiso del Ministerio de Cultura de Italia para rodar en el castillo y fabricar extensiones temporales en el exterior para sugerir la escala que debía tener el palacio de Odiseo.
Sin embargo, les fue negada la solicitud para construir un camino de acceso. El productor ejecutivo Thomas Hayslip construyó un funicular y reunió una pequeña flota de helicópteros para transportar el equipo y los suministros hasta la cima del Castello di Santa Caterina. Cualquiera que deseara subirse en ellos podía hacerlo, siempre que hubiera espacio disponible. Pero la mayoría del elenco y el equipo de producción, incluidos Christopher Nolan y Emma Thomas, hicieron la caminata todos los días durante las tres semanas que duró el rodaje, un trayecto duro pero gratificante que se convirtió en un ritual de unión para todos.
La mayoría de las escenas en interiores fueron rodadas en un estudio en Los Ángeles. Replicar los detalles y elementos arquitectónicos de la Edad del Bronce así como inspirándose en el estilo y las texturas del Castillo de Santa Caterina, el extenso conjunto compuesto por numerosas habitaciones de De Jong, incluía los aposentos de Penélope y el megarón, un gran salón que constituía el elemento central de los palacios de la antigua Grecia. La estructura tenía tres pisos de altura y el largo y ancho de un campo de fútbol.
CUEVA DEL CÍCLOPE, EL INFRAMUNDO
Una cueva real impregnada de mitología griega sirvió de escenario para el encuentro de Odiseo con el Cíclope: la Cueva de Néstor, situada en las faldas de la región del Peloponeso en Grecia. El espacio —de 20 x 16 metros, con un techo abovedado de 29 metros de altura— ha sido utilizado por los seres humanos desde el Neolítico, y se ha relacionado con varios mitos griegos originarios de la época clásica, como aquel que cuenta que el dios de los pies ligeros, Hermes, lo utilizó como escondite del ganado robado a su medio hermano, el dios del sol Apolo.
Las escenas de Odiseo adentrándose en el inframundo para buscar consejo de los espíritus se rodaron cerca de la cima del mundo: Islandia. Nolan rodó en junio, bajo la inquietante luz del sol de medianoche que dura todo el día, en un terreno desolado y bajo condiciones de viento y lluvia.
