InicioDe Salud + vidaOSTEOGÉNESIS IMPERFECTA

OSTEOGÉNESIS IMPERFECTA

Lic. Jaime J. Ticona Pardo, Fisioterapeuta Kinesiólogo –  72556224

MÁS ALLÁ DE LOS «HUESOS DE CRISTAL»

La Osteogénesis Imperfecta (OI) Más conocida como la enfermedad de los «huesos de cristal», es un trastorno congénito de origen genético que se caracteriza por una fragilidad ósea excesiva.

 

Las personas que la padecen pueden sufrir fracturas ante traumatismos mínimos o, en los casos más graves, incluso de forma espontánea.

 

Sin embargo, como especialistas en el aparato locomotor, sabemos que la OI es una condición sistémica que va mucho más allá de las fracturas. A continuación, analizamos sus causas, clasificación y el abordaje fisioterapéutico clave para mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

¿CUÁL ES SU CAUSA? EL ROL DEL COLÁGENO

La causa principal de la OI radica en mutaciones genéticas, principalmente en los genes COL1A1(cromosoma 17) y COL1A2(cromosoma 7) que afectan la producción del colágeno tipo I. El colágeno es la proteína estructural que actúa como el «andamio» o el cemento de los huesos, brindándoles elasticidad y resistencia.

 

Al haber una deficiencia en la cantidad o una anomalía en la estructura de este colágeno, los huesos se vuelven porosos, rígidos y sumamente propensos a quebrarse bajo cargas que un hueso normal soportaría sin problemas.

 

CLASIFICACIÓN DE LA OSTEOGÉNESIS IMPERFECTA

Aunque existen más de 15 variantes genéticas identificadas hoy en día, tradicionalmente se agrupan en los cuatro tipos clínicos principales descritos por Sillence:

Tipo I (Leve): Es la forma más común. El colágeno tiene una estructura normal pero se produce en menor cantidad. Las fracturas son moderadas y disminuyen tras la pubertad. Suele acompañarse de escleras (el blanco de los ojos) azuladas.

 

Tipo II (Perinatal letal): La forma más severa. El colágeno es estructuralmente anormal. Se producen fracturas intrauterinas y colapso pulmonar, siendo severamente grave en el nacimiento.

 

Tipo III (Deformante progresiva): El colágeno es severamente anormal. Provoca baja estatura, deformidades óseas progresivas (escoliosis grave, arqueamiento de extremidades) y múltiples fracturas que pueden comenzar desde la infancia.

 

Tipo IV (Moderada): Similar al Tipo I pero con escleras normales y un grado variable de deformidad ósea. Las fracturas ocurren antes de la pubertad.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS Y COMPLICACIONES

Dado que el colágeno tipo I está presente en muchos tejidos corporales, los síntomas no se limitan al esqueleto:

 

  • Fragilidad ósea y deformidades: Arqueamiento de fémures y tibias, deformidades en la caja torácica y escoliosis macroscópica.

 

  • Hipermovilidad articular: Laxitud en los ligamentos que aumenta el riesgo de esguinces y luxaciones.

 

  • Pérdida auditiva: Prematura, debido a la afectación de los pequeños huesos del oído medio (martillo, yunque y estribo).

 

  • Dentinogénesis imperfecta: Dientes quebradizos, translúcidos o de coloración café/azulada.
  • Debilidad muscular: Secundaria al dolor, el desuso por inmovilizaciones prolongadas y la propia alteración del tejido conectivo.

EL ABORDAJE DE FISIOTERAPIA

Antiguamente se pensaba que a un paciente con OI no se le debía «tocar» por miedo a fracturarlo. Hoy en día, el ejercicio terapéutico y la fisioterapia son pilares fundamentales para evitar el círculo vicioso de:  Posibilidad de fracturas, → la inmovilización, → el aumento de la atrofia muscular, → mayor riesgo a la osteoporosis, → mayor exposición a fracturas.

 

OBJETIVOS TERAPÉUTICOS:

 

1. Fortalecimiento Muscular Cuidadoso

El músculo es el mejor protector del hueso. Utilizamos contracciones isométricas (sin movimiento articular) en fases tempranas y progresamos a ejercicios de cadena cinética cerrada con cargas sumamente controladas.

 

2. Hidroterapia

El agua es el medio ideal para la OI. La flotabilidad reduce el impacto de la gravedad, disminuyendo el riesgo de fractura al mínimo, mientras que la resistencia hidrodinámica permite fortalecer la musculatura global y mejorar la capacidad cardiovascular.

 

3. Prevención de Deformidades y Posicionamiento

En bebés y niños pequeños, educamos a los padres en el manejo seguro (cómo cargarlos sin presionar las costillas o las extremidades). Utilizamos férulas alineadoras y asientos adaptados para evitar el arqueamiento progresivo de los huesos largos bajo la fuerza de la gravedad.

4. Rehabilitación Post-Fractura Inmediata

Cuando ocurre una fractura (o tras una cirugía de enclavado intramedular), el objetivo es movilizar al paciente lo antes posible. Coordinamos con el traumatólogo para usar órtesis livianas en lugar de yesos pesados que aceleren la pérdida de masa ósea.

 

  • El miedo a las fracturas es real y completamente válido, pero el sedentarismo es el peor enemigo de la Osteogénesis Imperfecta. Un enfoque multidisciplinar que incluya tratamiento farmacológico (para mejorar la densidad ósea), cirugía ortopédica y fisioterapia adaptada, es la clave para que estos pacientes logren la máxima independencia funcional posible.

“EL MOVIMIENTO ES TU PROPIA MEDICINA, SOLO HAY QUE AJUSTAR LA DOSIS”.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES