Estados Unidos descartó conceder un nuevo período de gracia o una extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los migrantes hondureños, sostuvo la canciller de Honduras, Mireya Agüero, y afirmó que su país ya trabaja en medidas para atender a quienes sean deportados o decidan regresar.
“La respuesta a la nota sobre darnos un período de gracia o que nos apoyemos en más tiempo, alrededor de un TPS fue descartado por el gobierno de Estados Unidos”, explicó la jefa de la diplomacia hondureña.
Agüero señaló que la negativa de Washington responde a una “política soberana de Estado” y subrayó que la decisión no significa que Honduras se encuentre “peor que antes”.
El presidente de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, había solicitado en junio pasado al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, un “período adicional, razonable y claramente delimitado, de transición ordenada” para los hondureños amparados por el programa.
A mediados de agosto, Agüero confirmó la cancelación del TPS para miles de hondureños en Estados Unidos, aunque descartó que esto implique un retorno masivo inmediato o un impacto severo sobre las remesas, uno de los pilares de la economía del país centroamericano.
Sobre el número total de afectados por el fin de la protección migratoria, la funcionaria evitó dar una cifra concreta al considerar incompletos los censos de la Embajada de Honduras y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos.
Más de un millón de hondureños residen en territorio estadounidense, de los cuales unos 200.000 adquirieron la ciudadanía o cuentan con un estatus migratorio regular, detalló la canciller.
Para mitigar los efectos de la resolución y atender eventuales retornos, el Ejecutivo hondureño impulsa un plan interinstitucional de acompañamiento legal, asistencia consular y facilidades fiscales, precisó Agüero en declaraciones al canal de televisión Hable Como Habla (HCH) en Tegucigalpa. (La Prensa Gráfica)
