Una psicóloga de 32 años falleció en Minas Gerais luego de esperar cinco días por una cama de terapia intensiva debido a que un nuevo sistema estatal de inteligencia artificial (Core-MG) determinó que su caso no era prioritario.
A pesar de que los médicos advirtieron un rápido deterioro y exigieron un traslado urgente, el algoritmo le asignó una puntuación de gravedad baja (6,8 de 10) y rechazó actualizar su nivel de prioridad con base en los nuevos exámenes clínicos.
La paciente fue evacuada en un avión privado recién cuando se liberó un cupo a 300 kilómetros de distancia, pero murió pocas horas después a causa de un choque séptico.
La tragedia ocurrió apenas un mes después de la implementación de Core-MG, un software diseñado para agilizar la asignación de camas hospitalarias.
La familia de la víctima denunció que los médicos han perdido su autonomía frente a los sistemas automatizados, mientras que las autoridades locales ya han iniciado recursos legales después de reportar que la IA está interrumpiendo y retrasando los traslados de pacientes.
Este caso se suma a una creciente alerta global sobre los peligros de implementar herramientas de inteligencia artificial en la salud pública sin la supervisión humana adecuada. (Agencias)
