El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó este martes un nuevo estado de excepción por 60 días en diez provincias y tres cantones del país debido a una «grave conmoción interna» provocada por un incremento significativo de ataques armados, asesinatos y narcotráfico.
La medida faculta a las Fuerzas Armadas y a la Policía a intervenir de forma excepcional para neutralizar las amenazas de los grupos delictivos organizados que están afectando la seguridad pública y la actividad económica.
Como consecuencia inmediata del decreto, se suspendieron los derechos constitucionales a la inviolabilidad de domicilio y de correspondencia en regiones de la Costa, la Amazonía y la Sierra, incluyendo Pichincha, provincia de la capital, Quito.
Esta restricción legal permitirá a las fuerzas de seguridad realizar allanamientos inmediatos en inmuebles donde se presuma que se ocultan criminales, armas, explosivos o drogas, además de autorizar la requisición temporal de bienes de origen ilícito para garantizar la continuidad de los operativos militares. (Xinhua News Agency)
