De acuerdo con una conocida teoría, la infraestructura, conformada por las fuerzas productivas y las relaciones de producción, definen estructura social, desarrollo y cambio social. Y de ella dependen formas políticas, jurídicas, filosóficas, etc., de un específico momento histórico. Por ello la ideología forma parte de la superestructura, quedando al final las relaciones económicas.
Lo cierto es que los intereses de las clases reaccionarias dan origen a una ideología falsa; mientras que los intereses de una clase progresista contribuyen a la formación de una ideología verdadera. Con relación a las palabras anteriores, vienen a cuento varias opiniones acerca de la ideología, que se las está difundiendo en el país actualmente. Este asunto requiere de alguna ampliación teórica, de tal forma que no origine dificultades en las luchas políticas que se producen en tiempo de crisis como se observa hoy.
En ese sentido, el presidente Rodrigo Paz Pereira ha sentenciado que “las ideologías no dan de comer”, por lo que hasta son inútiles, lo que no es cierto, pues son necesarias en todo proceso de avance histórico. Por ejemplo, la revolución de 1952 hubiese sido imposible sin la ideología nacionalista, ni la revolución norteamericana hubiese tenido éxito sin las enunciaciones democráticas de sus líderes. Con esa ideología se produjo el avance de Estados Unidos, desarrollándose con tanta fuerza que hasta el presente sigue manteniendo su energía y es la primera potencia del mundo.
Por otro lado, sin la conducción ideológica de Andrés Santa Cruz (presidente de 1829 a 1839), hubiese sido imposible que la nación boliviana alcance a ser una potencia económica y política en el área, mientras países vecinos se encontraban en la anarquía y, es más, algunos deseaban anexarse a Bolivia.
Las ideologías están conectadas con los sectores más importantes de la sociedad y las clases que la comprenden. Es más, se debe considerar que los sectores sociales progresistas, conllevan ideologías de igual categoría, mientras otras clases conservadoras, solo reflejan ideologías atrasadas y hasta reaccionarias, de extrema derecha, por más que se crean de izquierda.
De otro lado, se debe considerar que algunos partidos políticos que llegaron al gobierno sin tener idea de lo que tenían que hacer, se fueron a pique a corto plazo, al relegar el desarrollo del país, tal como ocurrió con el partido de Evo Morales que, sin los millonarios ingresos económicos por la venta de gas, no habría durado en el poder ni seis meses. No fue, pues, el gobierno del MAS el que trajo progreso, sino los ingresos por venta de gas, estaño, soya, etc., con altos precios.
Ahora bien, no se sabe qué ideología tiene el actual gobierno y está a merced del desarrollo espontáneo del país. Eso ocurre precisamente por falta de ideología y no tomar en cuenta que la política es la expresión consciente de la sociedad, por decir lo menos.
