El exasambleísta, Amilcar Barral, en entrevista con EL DIARIO advirtió que una eventual declaratoria de Estado de Excepción podría derivar en la detención, investigación y procesamiento individual de personas que participen en bloqueos, además de una mayor intervención policial y militar en las carreteras. Alertó sobre las consecuencias legales que enfrentarían los movilizados y sostuvo que los dirigentes que impulsan las protestas no asumirán responsabilidad por quienes resulten encarcelados, heridos o afectados durante el conflicto.
La posibilidad de que el Gobierno aplique un estado de excepción fue el eje central de las advertencias lanzadas por Barral, quien considera que la medida se encuentra cada vez más cerca de concretarse. Según su criterio, una vez que se apruebe y promulgue la normativa de reglamentación correspondiente, el Ejecutivo tendrá las condiciones legales para intervenir con mayor dureza en los puntos de bloqueo.
De acuerdo con su análisis, la aplicación de esta medida implicaría el despliegue de efectivos policiales y militares en las rutas bloqueadas, así como acciones destinadas a identificar y detener a quienes promuevan, organicen o participen en estas movilizaciones.
Uno de los aspectos que más remarcó durante la entrevista fue que las responsabilidades ya no recaerían sobre grupos o sectores de manera general, sino sobre cada persona involucrada en los hechos.
“Lo que va a pasar es que habrá varios detenidos porque, de acuerdo con la resolución constitucional y también con lo que se está estableciendo en la legislación, los delitos van a ser individualizados por persona”, afirmó.
Barral explicó que, bajo ese criterio, cada participante podría enfrentar procesos penales de manera independiente, dependiendo de su actuación durante las protestas.
“O sea, si te agarran bloqueando, te van a detener, te van a investigar, te van a procesar y, si corresponde, vas a entrar a la cárcel. Así de sencillo”, señaló.
La advertencia estuvo acompañada de un mensaje dirigido específicamente a quienes permanecen en las movilizaciones. El exdiputado aseguró que muchas personas podrían estar participando sin dimensionar las consecuencias que eventualmente tendrían que asumir de manera personal.
“Tienen que darse cuenta de que cuando los metan a la cárcel o les ocurra cualquier otra cosa, ninguno de los que hoy los están azuzando, organizando o financiando va a aparecer para ayudarlos”, manifestó.
A lo largo de la entrevista insistió en que los principales perjudicados serían los propios movilizados y sus familias, mientras que quienes dirigen las medidas de presión permanecerían al margen de las consecuencias.
“No va a aparecer nadie. Los que van a sufrir son sus familias. Incluso para contratar un abogado o cubrir otros gastos, sus dirigentes no les van a pagar nada”, sostuvo.
DIRIGENTES
Barral también cuestionó el papel de algunos dirigentes que, según afirmó, impulsaron las protestas desde espacios de liderazgo, pero actualmente ya no aparecen públicamente.
“La clara muestra es que, en este momento, Argollos, Condoris, Mamanis y todos los que han estado organizando esto y se mostraban muy valientes en los medios de comunicación, han desaparecido. Están ocultos”, declaró.
En esa misma línea, aseguró que históricamente quienes terminan enfrentando procesos judiciales, lesiones o incluso fallecen durante conflictos sociales son las bases movilizadas y no quienes encabezan las convocatorias.
“Si se dan cuenta, en todas las movilizaciones y conflictos donde ha habido heridos, encarcelados o fallecidos, no hay un solo dirigente que haya estado azuzando a la gente y que haya sido detenido, herido o muerto en enfrentamientos. Siempre son las bases o personas que van porque les pagan”, afirmó.
El entrevistado sostuvo que el escenario podría agravarse una vez que entre en vigencia un eventual estado de excepción, por lo que pidió a los movilizados evaluar los riesgos antes de continuar participando en los bloqueos.
“Piensen en sus familias, piensen en ustedes mismos”, expresó.
Finalmente, reiteró que las medidas contempladas en un estado de excepción pueden tener consecuencias severas para quienes incumplan las disposiciones que se establezcan.
“Tengan cuidado, porque el estado de excepción no es un chiste. Implica cárcel, incluso otras consecuencias, incluida la pérdida de vidas. Y eso es algo que debemos evitar en la mayor medida posible”, concluyó.

