Un contingente policial fue desplegado hacia el municipio de Santa Rosa del Sara, en Santa Cruz, para retomar el control del pozo Humberto Suárez y la planta de YPFB San Luis.
La intervención busca aplicar la normativa vigente luego de que manifestantes ingresaran por la fuerza a las instalaciones energéticas y obligaran a los 33 operarios del centro de bombeo a suspender por completo las operaciones.
La tensión en el Norte Integrado aumentó cuando miembros del Comité Ejecutivo Provincial y centrales campesinas instalaron un bloqueo en el sector San Luis y procedieron al cierre físico de las válvulas.
Los movilizados justificaron la toma como parte de las protestas nacionales y condicionaron la entrega de la infraestructura a la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La acción mantiene en alerta a productores y transportistas por el riesgo de un desabastecimiento de carburantes.
