El gobernador de La Paz, Luis Revilla, decretó el estado de Emergencia Sanitaria y Humanitaria en todo el departamento por un lapso de 90 días debido a los perjuicios causados por 33 días de bloqueos de carreteras.
La medida, recomendada por el Sedes y el COED, busca evitar el colapso del sistema de salud y autoriza de forma inmediata la movilización de recursos financieros, modificaciones presupuestarias y la contratación directa de medicamentos, insumos esenciales y alimentos para los hospitales de segundo y tercer nivel.
Los informes técnicos del Sedes alertaron que varios centros médicos urbanos y rurales reportan reservas críticas de oxígeno medicinal aptas para subsistir únicamente entre 1 y 5 días, poniendo en riesgo a pacientes en terapia intensiva y dependientes de oxigenoterapia.
Ante este escenario, la normativa instruye priorizar el suministro continuo de este elemento, coordinar con el Ministerio de Salud la habilitación de corredores humanitarios seguros y centralizar la atención inmediata en los grupos más vulnerables de la población civil.
La declaración se ampara en la normativa nacional y la Ley de Gestión de Riesgos, que califica a los conflictos sociales prolongados como una amenaza capaz de interrumpir los servicios básicos.
Bajo este marco legal, todas las secretarías de la Gobernación, municipios y fuerzas de apoyo deberán articular tareas conjuntas con el sector productor y distribuidor para resguardar de igual manera la seguridad alimentaria y el abastecimiento de combustibles en la región.
