InicioSeccionesNacionalAdvierten posible sequía severa y olas de calor
Para lo que resta del año en Bolivia

Advierten posible sequía severa y olas de calor

> Investigadores llaman a interpretar con cautela los modelos climáticos y a reforzar medidas preventivas ante posibles alteraciones en el régimen de lluvias y temperaturas.

Las proyecciones climáticas para el segundo semestre de 2026 encendieron las alertas entre investigadores y especialistas ambientales debido a la posibilidad de una sequía severa, acompañada de olas de calor en amplias regiones de Bolivia, particularmente en el norte y noreste del país.
El análisis, elaborado a partir de datos del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI, por sus siglas en inglés), señala que durante el trimestre agosto-octubre de 2026 podrían registrarse precipitaciones muy por debajo de los niveles normales en zonas del oeste de Pando y norte de La Paz, mientras que otras regiones de Pando, La Paz, Cochabamba, Beni y Santa Cruz presentarían lluvias por debajo del promedio histórico.
De acuerdo con el biólogo, Julio Alberto Rojas Guamán, estas condiciones podrían derivar en una sequía severa, especialmente en áreas vulnerables que dependen de la agricultura, la ganadería y las fuentes naturales de agua.
El reporte también advierte sobre una alta probabilidad de olas de calor en las regiones identificadas con mayor riesgo climático. Los especialistas consideran olas de calor a períodos de tres o más días consecutivos con temperaturas superiores a los valores normales para la época.
Las proyecciones muestran que algunas regiones del país podrían mantener temperaturas máximas cercanas a los promedios históricos, especialmente en áreas marcadas en color blanco dentro de los mapas de predicción climática.
Los expertos aclaran que estos escenarios responden a modelos probabilísticos y no representan certezas absolutas. Sin embargo, remarcan que las tendencias observadas coinciden con estudios internacionales sobre la evolución del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), considerado uno de los principales moduladores del clima mundial.
Investigaciones recientes publicadas por centros internacionales de monitoreo climático advierten que Sudamérica podría enfrentar alteraciones significativas en los patrones de lluvia y temperatura durante los próximos años.
En Bolivia, antecedentes recientes muestran que eventos asociados a El Niño y anomalías climáticas ya provocaron sequías prolongadas, reducción de caudales, pérdidas agrícolas e incendios forestales de gran magnitud, especialmente en la Amazonía y la Chiquitanía.
Especialistas en meteorología y gestión de riesgos sostienen que interpretar estos fenómenos de manera simplificada puede generar confusión, ya que la intensidad y efectos de El Niño dependen de múltiples factores atmosféricos y oceánicos.
Por ello, recomiendan un monitoreo permanente de los pronósticos internacionales y nacionales para actualizar escenarios conforme avance el año.
Ante este panorama, investigadores sugieren fortalecer medidas de prevención, almacenamiento de agua, manejo sostenible de recursos hídricos y planes de contingencia frente a posibles eventos extremos que podrían afectar a miles de familias bolivianas. (Con datos de la Fundación Tierra)

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES