A sus 36 años, Nicolás Villarreal Aspiazu, atraviesa un momento especial en su carrera como jugador y entrenador de voleibol. Ha decidido, hace algunos años atrás, incursionar en la formación de jugadores, es uno de los grandes objetivos que ahora tiene trazado en su vida.
Como deportista llegó a jugar por la selección de Cochabamba, donde radica, además de seleccionados nacionales y también competir en torneos internacionales. Ahora, con Speed Voley, el club que creó junto a su esposa Mariana, quiere forjar a los nuevos talentos del voleibol en Cochabamba. Es paso a paso, dice este destacado cultor del voleibol, quien en la actualidad juega en Albert Einstein. El amor por el voleibol se le nota a leguas, mucho más en la nueva etapa en su vida deportiva.
En la actualidad, hace lo que más le gusta y juega al voleibol en Albert Einstein, con el que estuvo de paso por La Paz en la reciente Liga Superior de Voleibol.
“Estamos en lo que más nos gusta, felices de haber jugado en La Paz la Liga Superior de Voleibol, dentro de todo, disfrutamos el juego, más allá de lo dirigencial o arbitral, con tantos años jugando esta Liga…”.
¿Cómo califica su actual momento, en lo deportivo y profesional?
Bueno, uno cuando entra en una etapa en la que que va a terminar su carrera deportiva, lo disfruta, tanto como entrenador y formador, creo que es mucho trabajo y estudio ser autodidacta, tener la pasión para dedicarse a esta actividad.
¿Cuéntenos cómo va su actividad paralela como formador?
Es muy bonito poder transmitir tantas ligas jugadas, tantos torneos, y el haber jugado al lado de atletas olímpicos, con o en contra, eso te genera mucha experiencia y lo vivido nos permite tener la posibilidad de tener un recorrido para transmitir todo lo aprendido con la pasión que tenemos a las nuevas generaciones de voleibolistas. Tratamos en el club Speed Voley de formar el carácter, la formación para poder participar en torneos de élite.
¿Cuándo decide fundar Speed Voley?
Nosotros abrimos Speed Voley hace seis años no con la idea de formar un club, sino tener un lugar de acopio para practicar este deporte. Justo nacimos en plena pandemia porque no había canchas donde se podía jugar al voleibol, practicar nuestro deporte. Nosotros hicimos un lugar en el que se pueda practicar el voleibol en la pandemia y hemos trabajado en esa dirección, luego de dos años tomamos la decisión de fundar el club.
¿Dónde trabajan y como hacen sus actividades?
Tenemos el club en una pequeña cancha, donde era mi primer taller, en un tinglado con una cancha cerrada, es pequeña pero ahí estamos trabajando con el club hace cuatro años, hemos podido formar algunos jugadores, quienes han formado parte de la selección de Cochabamba. Hemos comenzado de cero, con jugadores que los hemos formado. Trabajamos desde los seis años a mayores, tenemos trece equipos en la asociación y con 85 jugadores que están vigentes en la asociación de Cochabamba.
¿Cuál es la premisa en la formación?
Hay una loca idea de que todos quieren ser campeones desde que comienzan a jugar, es una idea banal, que deteriora el amor a este deporte, no se puede exigir a un niño el ganar un partido o torneo, eso no va con nosotros que vamos por la formación de las articulaciones, sabemos que el voleibol es un deporte particular y tenemos que esperar que desarrollen su cuerpo para poder exigir, saltar y golpear fuerte; esperamos el momento, y se espera el tiempo para enseñar a atacar, a golpear progresivamente.
13 Equipos tiene Speed Voley en la Asociación de Cochabamba con un total de 85 jugadores, quienes dan rienda a cumplir sus sueños.
“QUEREMOS CRECER, SABEMOS QUE ES UN PROCESO, NO QUEREMOS CRECER A LO LOCO. SE QUIERE ENSEÑAR DISCIPLINA, SE PUEDE ENTRENAR Y ESTUDIAR A LA VEZ, YO HE SIDO BECADO Y ENTRENADO A LA VEZ”. Nicolás Villarreal, entrenador y jugador de voleibol
