La jefa de bancada de Libre en el Senado, Tomasa Yarhui, anunció que pedirá a la Cancillería la expulsión del embajador de Irán, Bahram Shahabeddin, quien señaló que Cochabamba debería ser la capital de Bolivia, cometiendo un flagrante acto de intromisión en asuntos internos y atentado contra la soberanía del país.
“Voy más allá, no solamente debe llamar el Canciller a este embajador para hacerle conocer, me imagino que no está informado; yo voy más allá, considero que al tratarse de un tema tan delicado y por las declaraciones que este señor ha realizado y que no es de su competencia, es competencia interna de nosotros; además tenemos una Constitución, los bolivianos, sabemos que la capital es Sucre; voy a solicitar su expulsión debido a que ha cometido una flagrante intromisión al país al haberse pronunciado de esta manera”, sostuvo Yarhui.
El pasado lunes en Cochabamba el embajador de Irán en Bolivia, en el acto de posesión del nuevo gobernador de ese departamento señaló: “Son gente muy amable, me gusta mucho Cochabamba; espero que en el futuro Cochabamba sea la capital de Bolivia. Es muy bonita y me gusta”.
La legisladora por Chuquisaca reafirmó que la ciudad de Sucre es la capital del Bolivia, que esta constitucionalizado y que es un tema muy sensible para los chuquisaqueños, por lo que rechazó la posición pública del embajador de Irán y demandó que la Cancillería convoque al citado diplomático para que brinde explicaciones sobre sus excesos verbales y se le haga conocer el enojo del pueblo chuquisaqueño.
Yarhui recordó que la Cancillería emitió un comunicado, sin dirigirse específicamente a las declaraciones de Shajabeddin, por lo que insistió en su pedido para que el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano convoque al diplomático para exigirle explicaciones.
“Se tienen que acabar los manoseos ya basta de que alguien venga y viole la soberanía”, concluyó Yarhui.
