Ante distintos cuestionamientos y movilizaciones en rechazo a la vigencia de la Ley 157, el presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, afirmó que dicha norma forma parte de un proceso de transformación estructural orientado a redefinir el papel de la tierra en el desarrollo económico del país y su debate debe centrarse en las oportunidades que se puede brindar a la gente en áreas rurales.
Durante una declaración en Cochabamba, el mandatario sostuvo: “la Ley 157 cambia el concepto de la pequeña propiedad y la mediana propiedad”. En ese marco, enfatizó que el eje del debate no debe centrarse en la concentración de la tierra: “este no es un problema de latifundios; este no es un problema de quiénes se quedarán con la tierra”.
Por el contrario, remarcó que el foco debe estar en las oportunidades para el área rural: “se trata de que quien está en el ámbito rural tenga derecho al crédito, tenga derecho a crecer”. Además, cuestionó que “desde el 52 no hemos podido liberarnos ni convertir la tierra en un instrumento de construcción y desarrollo nacional”, en referencia a la Revolución Nacional de 1952.
En esa línea, el mandatario subrayó la necesidad de fortalecer la autonomía de los productores: “que tengan sus propias decisiones, sin depender de ciertos grupos de poder que, en gran medida, son los mismos que han controlado la tierra en Bolivia desde el 52”.
Asimismo, enmarcó esta normativa dentro de un paquete más amplio de reformas estructurales con los que se busca impulsar cambios más profundos como la eliminación de compras directas y reintroducción de la licitación, entre otras modificaciones en el sistema financiero.
Cabe recordar que la Ley 157, promulgada el 8 de abril de 2026, autoriza al INRA la reconversión voluntaria de pequeñas propiedades tituladas en propiedades medianas. La norma busca impulsar la productividad y el acceso a créditos bancarios, aunque ha generado movilizaciones de pueblos indígenas en Pando y Beni, que expresan preocupación por una posible pérdida de tierras.
