¡Albricias! ¡Jallala! El presidente Paz destinó 50 millones de dólares para el cambio educativo en nuestro Estado Plurinacional y bajo este mandato, el Ministerio de Educación convocó a organizaciones, profesionales, expertos y representantes de la sociedad civil a que presenten sus propuestas. Según las palabras del Presidente, se debe leer: “la elaboración de una nueva ley educativa”. Sin duda, es una medida patriótica porque la educación es el instrumento principal, de un país, para su desarrollo económico, social, cultural, etc.
Por su importancia, es importante reflexionar con profundidad y amplitud este cambio o elaboración de una nueva ley. Sin embargo, desde mi punto de vista, existen algunas observaciones: 1. los tiempos previstos para las diferentes fases son muy limitados: Primera fase: 27 de febrero: lanzamiento de las “Mesas de trabajo”. Segunda fase: 2 al 16 de marzo: recepción de las propuestas (10 días hábiles), Tercera fase 25 de marzo: inicio, realización de la Primera reunión (6 días hábiles para el ordenamiento de todas las propuestas que se puedan presentar). Diez días hábiles no permiten reflexionar sobre la realidad nacional y el contexto internacional. La nueva ley debe, necesariamente, estar contextualizada en el acontecer mundial y nacional.
Veamos: en la palestra mundial ocurren hechos que sorprenden al mundo entero: en las últimas semanas, las redes sociales se llenaron con publicaciones sobre el surgimiento de los therian (los que asumen la identidad de un animal). La opinión de los expertos está dividida: los hay que señalan como “la peor estupidez humana” y otros que buscan su interpretación en las profecías bíblicas. Estudios sobre el tema señalan que: “El origen del movimiento “therian” moderno (como comunidad) se localiza sobre todo en los años 1990 con el internet temprano: Trabajos académicos lo describen explícitamente como un fenómeno/movimiento en línea, donde la identidad se articula mediante foros y comunidades digitales” (facebook.com).
Otro hecho sorprendente es el conflicto que viene desarrollándose entre EEUU – Israel e Irán; tema que también tiene múltiples interpretaciones. De acuerdo a la opinión de los expertos y analistas, el presidente Trump asestó duro golpe al corazón de la fe islam con la muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo iraní y del Islam. La respuesta no se hizo esperar y hoy, las consecuencias son impredecibles, sobre todo, por la incorporación de la Inteligencia Artificial. Muchos opinan que será el inicio de un nuevo orden mundial y la pérdida de la hegemonía de los Estados Unidos de Norteamérica; asimismo, señalan que este conflicto será de largo aliento.
No menos sorprendente es el caso Albania. En septiembre de la pasada gestión (2025), el primer ministro albanés Edi Rama, designó a la robot Diella (IA) como la primera Ministra Virtual de Contratación Pública. En ocasión de su presentación, el Primer Ministro explicó: “Cada fondo público sometido al procedimiento de la licitación será perfectamente transparente”, de ese modo Albania “será libre de corrupción en un 100%”. Quizá es la mejor e histórica decisión; contrariamente, algunos expertos argumentan: “Si un sistema corrupto ofrece datos manipulados o si se pone filtros a lo que no debe ver, Diella, simplemente legitimará la vieja corrupción con un nuevo programa” (facebook,com).
Este es el mundo en que vivimos. Bolivia no es una isla ni mucho menos libre de la influencia del acontecer mundial, en consecuencia, nuestra educación debe estar contextualizada a esa realidad, a partir de la lectura de nuestras verdaderas raíces históricas y culturales en complementariedad con la realidad presente.
Indiscutiblemente, la ley 070, responde a ese panorama mundial y nacional. En el artículo 1 de los mandatos constitucionales se establece: “6. La educación es intracultural, intercultural y plurilingüe en todo el sistema educativo”. Ahora bien, la intraculturalidad está destinada a consolidar la identidad de nuestros niños, niñas y jóvenes, principalmente, a la formación de su “identidad primordial” (Nuestra identidad como seres humanos en relación a los otros seres de la madre tierra), de ese modo, nuestra población joven no adoptará identidades como “therian” u otros. Fenómeno que está ligado estrechamente a la pérdida y desviación de su identidad cultural como resultado del uso indiscriminado de la tecnología y al rol de los padres de familia en la formación de su identidad. Estos aspectos, como la intraculturalidad y la interculturalidad, no se los trabajó adecuadamente, hay que reconocerlo.
Los pueblos indígena originarios y afrobolivianos tienen las llaves para una convivencia pacífica. La filosofía guarani IVI MARAEI es la construcción de la “Tierra sin mal”, así como el Sumaq kawsay – suma qamaña (quechua aymara) nos enseñan a: “Vivir bien”, todos, en una tierra sin mal (Art. 3, numeral 13). Esta filosofía indígena originaria implementada adecuadamente, logrará personas con profundo amor a la “Madre tierra”, a los otros seres vivos, evitando “Guerras inútiles”, “quema irracional” de bosques y selvas tropicales, la contaminación ambiental (Leer: destrucción de nuestra “Casa común”) como si no fueran útiles para la sobrevivencia humana; pero, nada, ¿Por qué? Porque son conocimientos de abuelos analfabetos, de pueblos semisalvajes sin valor científico. ¿Estamos descolonizados? No… En las aulas de nuestros estudiantes no se desarrollaron con amplitud estos conocimientos científicos heredados de nuestros antepasados.
Frente al desarrollo exponencial de la tecnología y el surgimiento de la “Era digital” o de la “Inteligencia Artificial”, la ley 070 responde con claridad. Artículo 3, numeral 10. “Es científica, técnica, tecnológica y artística (…)”. Este objetivo de nuestra educación abre puertas y ventanas a la incorporación de la tecnología con fines pedagógicos para facilitar el aprendizaje y lograr una educación de calidad. Entonces, ¿Qué cambiará en la nueva ley? ¿Hacia dónde nos dirigiremos con la nueva ley? ¿Qué modelo de sociedad y qué tipo de personas se formará con la nueva ley? ¿Las propuestas que la ciudadanía está haciendo llegar, a las instancias del Ministerio de Educación, en qué paraguas filosófico, pedagógico, cultural se enmarcan? Al parecer, la propuesta de la elaboración de una nueva ley se está encaminando sin rumbo, sin un punto de llegada en el horizonte (Esto es lo que percibo hasta el momento). La ley “Avelino Siñani Elizardo Pérez” define con claridad: una educación para una sociedad plural cultural y lingüísticamente, con ciudadanos interculturales para esa pluralidad y descolonizados en lengua y pensamiento para construir una patria libre y soberana. ¿Cambiar la ley o reorientar el modelo o la currícula del Sistema Educativo? Tenemos la palabra.
