En el ámbito educativo, el juego como elemento primordial en las estrategias para facilitar el aprendizaje, se considera como un conjunto de actividades agradables, cortas, divertidas, con reglas que permiten el fortalecimiento de los valores, los cuales facilitan el esfuerzo para internalizar los conocimientos.
El juego es una acción o una actividad voluntaria, realizada en ciertos límites fijos de tiempo y lugar, según una regla libremente consentida con un objetivo en sí. Jugar simplemente es hacer y su trascendencia del juego en la vida del niño radica en el dinamismo que genera en los procesos de desarrollo al permitir vivir experiencias.
El juego permite a los niños explorar y dar sentido al entorno que les rodea, como cuando vemos a un niño divertirse con lo que encuentre a su alrededor, al jugar con una piedra y hacer con ella diferentes actividades, lanzarlas como moneda seco y mojado, construir un muro para hacer una casa, tomarlo como una pelota al patearla y trasladarla de un lugar a otro, realizar trazos o dibujos en el suelo, buscar piedras que representen diferentes objetos, entre otros, es así como desarrollan la imaginación y la creatividad.
Es un excelente recurso para el desarrollo de las prácticas sociales, como cuando vemos a niños en el parque acompañados de sus padres, donde encuentran amistades con niños de su misma edad y empiezan a jugar lo cual permite relacionarse con los demás. Mayor la necesidad de relacionarse de aquellos niños que son hijos únicos, que en muchos casos son sobreprotegidos por sus padres.
El juego es importante para el desarrollo emocional del niño, ya que es en el juego donde los niños demuestran y desprenden júbilo, alegría, gritando, sonriendo y disfrutando de cada instante de lo hermoso que es la vida misma.
El juego es importante para el desarrollo físico, es por eso que los niños son activos trasladándose de un lugar a otro, caminando, corriendo, saltando, y demás actividades que requieren esfuerzo y fortalece cada parte del cuerpo.
Por ello es importante trabajar la psicomotricidad gruesa y psicomotricidad fina; desde temprana edad para que los niños fortalezcan sus músculos y adquieran agilidad, para cambiar de posición el cuerpo y trabajar el equilibrio, al fortalecer la motricidad, se previene patologías y trabajar cada uno de los músculos para que pueda tener control de los mismos y realizar actividades deportivas, gimnasia, natación entre otros.
Es necesario que previamente se desarrolle y domine la motricidad gruesa. Cuando un niño ha desarrollado y coordinado sus movimientos gruesos está listo para comenzar el desarrollo de la motricidad fina y la posterior grafomotricidad.
El juego es importante para el aprendizaje, considerando como una actividad importante en el aula para adquirir conocimientos en el estudiante mediante la experiencia y la experimentación de cada juego. Los juegos permiten orientar el interés del participante hacia las áreas que se involucren en la actividad lúdica. El docente debe ser hábil y creativo para inventar juegos que se acoplen a los contenidos a desarrollar, a las necesidades, a las expectativas, al ritmo de aprendizaje y según el año de escolaridad.
En definitiva, los niños aprenden mientras juegan, al jugar las niñas y niños practican y desarrollan, capacidades, habilidades para tomar decisiones, descubrir sus propios intereses, estimular su autoestima y la confianza en sí mismo. De esta manera las niñas y niños aprenden a aprender, a pensar, a recordar y a resolver problemas. Por otra parte, el juego nos permite fortalecer los valores ya que cada juego siempre tiene reglas que se deben respetar y cumplir.
Los niños aprenden mientras juegan
Mónica Arce Ramos
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