El damasco es de alto contenido en betacaroteno y vitamina C, posee potentes antioxidantes que ayudan a previenir el cáncer. Ya sea al natural o seca, esta fruta tiene gran cantidad de fibra por lo que su consumo puede ayudar a mantener una buena digestión.
Beneficios del damasco para la salud
Para el higado
Los damascos contienen β-caroteno, que les da su color naranja y tiene efectos protectores sobre la fibrosis hepática, el estrés oxidativo y la inflamación.
Para la presión arterial alta
Dado que los damascos secos contienen potasio, podrían reducir la presión arterial. Estudios han demostrado que el potasio podría reducir la presión arterial alta en pacientes con hipertensión.
Prevenir la anemia
En el caso de los damascos deshidratados o secos, al contener cantidades concentradas de hierro, ayudan a prevenir la anemia, ya que este nutriente es necesario para producir hemoglobina, sustancia presente en los glóbulos rojos que les permite transportar oxígeno hacia el organismo.
Aumentar el crecimiento del cabello
El damasco es una fuente de vitamina A, un nutriente responsable de mantener la estructura del cabello y la salud del cuero cabelludo, por lo que contribuye al crecimiento del cabello.
Prevenir el envejecimiento prematuro
La vitamina A también es importante para mantener la salud de la piel, por lo que el damasco puede ayudar a prevenir el envejecimiento prematuro, siendo una buena opción de alimento para complementar la ingesta diaria de esta vitamina.
Cuidar la salud de los ojos
El damasco es rico en vitamina A, un nutriente fundamental para mantener la visión saludable, ya que es necesaria para la formación y mantenimiento de la córnea, la capa transparente del ojo, siendo que su deficiencia puede causar sequedad ocular, xeroftalmia y úlceras en la córnea, y en los casos más graves, puede provocar la pérdida de la vista.
Prevenir enfermedades crónicas
El damasco especialmente en su forma seca, contiene nutrientes con acción antioxidante, como la vitamina A, vitamina C, vitamina E, y minerales como cobre, zinc y selenio, ayudando a prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas como el cáncer y la diabetes, además de promover la salud de los ojos, el corazón y el cerebro.
Regula el funcionamiento del intestino
Debido a su alto contenido de fibra, el damasco ayuda a regular el intestino, siendo una buena opción de alimento para personas con estreñimiento, por ejemplo.
Controla el peso
El damasco fresco es un fruto bajo en calorías, aportando tan solo 57 kcal cada 100 g, siendo una fruta que puede ser incorporada en dietas para controlar y perder peso. Además de eso, el albaricoque es rico en fibras, ayudando a sentirse saciado durante el día, y reduciendo así la ingesta de otros alimentos dulces y ricos en carbohidratos.
